En un estudio realizado por Michael Terman, profesor de
psicología del Columbia University Medical Center y publicado en el
American Journal of Psychiatry, los participantes que
recibieron altos niveles de iones respondieron tan bien como
aquellos sometidos a terapia con luz.
Terapia cognitiva
Las personas que tienden a tomarse los sucesos negativos como
algo personal y a rumiar continuamente sus síntomas, padecían niveles
más serios de depresión estacional que aquellos que mostraban estas
tendencias en menor grado. Esto no les resulta sorprendente a los
psicólogos dedicados al estudio de la depresión, pues es una de sus características
principales.
En dos estudios realizados por Kelly Rohan, psicóloga
de la Universidad de Vermont, (uno de ellos publicado en el Journal
of affective disorders -Vol. 80, Nos. 2–3-, y el otro aún no
publicado) se demostró la eficacia de la terapia cognitiva para
tratar este tipo de depresión.
Rohan comparó tres grupos de tratamiento
diferentes: uno tratado con luz, otro con terapia
cognitivo-conductual y otro con ambas terapias. Los tres grupos
mejoraron tras seis semanas, pero un año después de terminado el
tratamiento, era el grupo tratado sólo con terapia cognitiva el que
tenía síntomas menos severos, así como una menor recurrencia de
depresión, a pesar de que el grupo de terapia con luz había recibido
instrucciones sobre cómo seguir aplicando por sí mismos el
tratamiento.
"Esto indica que las personas tratadas con terapia
cognitivo-conductual han aprendido algo durante la terapia que
pueden llevar con ellos hasta el siguiente invierno", dice Rohan.