Psicología / Artículos
Trastornos somatomorfos (psicosomáticos)
Índice:
Definición general
Trastorno de somatización
Trastorno por dolor
Hipocondría
Trastorno dismórfico corporal
Trastorno de conversión
Trastorno de conversión
Se trata de uno o más síntomas que afectan al funcionamiento
sensorial o motor y que asemejan una enfermedad neurológica
pero que no pueden ser explicados mediante ninguna
enfermedad física. Su aparición suele estar asociada a algún
acontecimiento estresante. Los episodios suelen ser breves,
recuperándose totalmente en el plazo de un mes o menos. En
la mayoría de los casos no vuelve a repetirse, aunque en
otras ocasiones los síntomas pueden volver a aparecer al
cabo del tiempo.
Los síntomas producen un malestar significativo o un
impedimento social, ocupacional o en otras áreas importantes
de la vida.
Entre los síntomas típicos se encuentran los siguientes:
problemas de coordinación o equilibrio, debilidad o
parálisis de un brazo o pierna, pérdida de sensibilidad al
tacto o al dolor en una parte del cuerpo, convulsiones
(parecidas a un ataque epiléptico), pérdida de visión,
sordera, afonía, dificultad para tragar, sensación de tener
un nudo en la garganta, retención urinaria.
El nombre de este trastorno es debido a que estas personas
están convirtiendo un conflicto psicológico en una
incapacidad para mover ciertas partes del cuerpo o usar los
sentido con normalidad. Por ejemplo, la persona que pierde
la voz en una situación en la que teme hablar, o el pianista
cuyas manos quedan paralizadas cuando ha de actuar ante una
audiencia y esta situación le produce una gran ansiedad.
Estos síntomas sirven para aliviar la ansiedad (ganancia
primaria) y para sacar a la persona de la situación
estresante (ganancia secundaria).
Este trastorno puede ocurrir a cualquier edad. Se estima que
hasta un 34% de la población experimenta algún síntoma de
conversión a lo largo de su vida, pero el trastorno suele
ser más frecuente en personas de bajo nivel educativo y
cultural.
Hay que diferenciar entre la aparición de un síntoma de
conversión y un trastornos de conversión. La diferencia está
en que para considerarlo un trastorno, ha de afectar
significativamente a la vida o estado psicológico de esta
persona (por ejemplo, una afonía que impida a un profesor
dar clases durante un par de semanas).
Como ejemplo de un síntoma de conversión sin repercusiones
se encuentra el caso de una mujer de 19 años que tuvo
problemas de visión consistentes en ver los objetos como si
estuvieran rodeados de un círculo de luz, con dificultades
para ver el lado derecho de cualquier objeto en el que
fijase su vista. Este síntoma tuvo una duración de una media
hora y reaccionó ante él con relativa tranquilidad.