Libro electrónico:
Cómo superar el maltrato
psicológico. Autora: Ana Muñoz, psicóloga, directora de Cepvi.com
Bloque temático: Abuso y
maltrato
ÍNDICE
1. Abuso emocional
2. Cuando sigues esperando y pensando que él
cambiará
3.
Signos que indican que estás saliendo con
un maltratador
4.
Amor y síndrome de Estocolmo: el misterio
de amar a un maltratador
5.
Afrontar la violencia doméstica
6.
Medidas tomadas por el gobierno español
7.
Qué puedes hacer si está siendo víctima
de malos tratos
8.
Trastorno de estrés postraumático
9.
Comunicación agresiva en la
pareja
9. Comunicación
agresiva en la pareja
Autora: Graciela Soto
Hernández, psicóloga
gracielash@prodigy.net.mx
¿Quién ha sido o es víctima
de agresión?
¿Quién vive una relación violenta?
¿Qué tan difícil es contestar éstas preguntas?
Puede ser muy difícil, porque, ¿a quién le gusta reconocer
que vive una relación tormentosa? Para evitar ese choque
emocional nuestra psique crea, como primer recurso
defensivo, la negación, por eso podemos reconocer fácilmente
la agresión que está viviendo otra persona, nos indigna,
enoja, frustra y nos preguntamos, ¿cómo es posible que la
tolere, que no ponga límites, no se defienda, o no se vaya?
La negación pone un velo que impide aceptar que vivimos una
relación de pareja agresiva.
La negación puede darse por varias razones:
- Si la persona reconociera que está siendo agredida,
tendría que hacerse responsable y verse obligada a tomar
decisiones, que por el momento no quiere o no puede tomar.
- Puede negar la agresión porque es el modelo que tiene (“el
que te quiere te pega”), o también porque la sociedad y
familia le demandan que para ser valiosa debe tener un
hombre que la proteja y de la cara por ella, y se queda en
una relación que en realidad no le proporciona nada de esto.
Además ha aprendido que es valiosa si es elegida y si
mantiene junto a “su hombre”, de otro modo es una fracasada.
- Tal vez la agresión es el único tipo de interacción que
conoce y no la identifica como violencia. Cuando la persona
ha vivido cotidianamente en un ambiente hostil y ha recibido
agresión de parte de quienes, se supone, debieran amarla y
protegerla, tristemente, puede considerarlo “normal”,
“acostumbrarse” y llegar a creer que es lo que “merece”.
- Es especialmente difícil reconocer la agresión cuando no
se trata de violencia física, o de palabras evidentemente
ofensivas.
- La víctima quiere creer que su pareja la ama y para ello
tiene que negar la agresión y el dolor que ésta le causa.
- Cuando el victimario niega la agresión,
cuando se justifica echándole la culpa a la víctima, o la
disfraza de preocupación y buena intensión la víctima acaba
confundida. Sobre todo cuando a la agresión le sigue una
muestra de “arrepentimiento” del agresor y una promesa de
cambio.
