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Psicología / Artículos


Anorexia y bulimia. Información y prevención

 

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11.- ¿Qué ocurre en la adolescencia?

 

En la adolescencia, la búsqueda de una identidad propia, la progresiva autonomía y la integración en grupos fuera de la familia hace que las/los jóvenes busquen modelos a quienes parecerse y con quienes identificarse, lo que les hace más vulnerables a las modas. Es habitual en el/la adolescente que sienta una mayor preocupación por su aspecto físico y que realice cambios en los hábitos de vida, como por ejemplo en las comidas que puede intentar restringir, en los horarios, etc. Todo esto es normal, pero cuando el/la adolescente siente que el cuerpo es el vehículo principal de aceptación en el grupo y por tanto de triunfo social, corre el riesgo de enfermar.

 

12.- ¿Cómo podemos prevenir estos trastornos alimentarios?

 

Debemos estar atentos al desarrollo del adolescente y podremos valorar los cambios que en él /ella se vayan produciendo para detectar de forma precoz las señales que nos alertan de que algo está sucediendo, no sólo acerca del comportamiento con la comida sino también en los demás aspectos de la vida que pueden preocuparles: amigos, estudios, aficiones, confianza en sí mismo, etc.

 

13.- ¿Qué puede hacer la familia?

 

La familia es una pieza clave en la prevención de estos trastornos, ya que es el lugar donde se presentan los primeros síntomas, siendo así el lugar principal donde se pueden detectar y prevenir, por ello es muy importante la calidad de las relaciones dentro de la familia. Hay que buscar y mantener una comunicación fluida entre sus miembros que ayude a detectar pequeños conflictos que vayan surgiendo e ir poniendo palabras a los sentimientos y necesidades de cada uno. Así los/las jóvenes irán conociendo sus propias capacidades y limitaciones personales.

 

14.- ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros?

 

La escuela, los amigos... todos podemos hacer algo. Para algunas personas, especialmente las más jóvenes, puede ocurrir que la única forma de expresar sus sentimientos sea diciendo “no” a la comida convirtiéndose la negación en una forma de comunicación. Cuando la persona no encuentra palabras para expresar los conflictos internos, es el cuerpo el que habla y lo hace a través de los síntomas (dejar de comer, provocarse el vómito...).

 

La anorexia y la bulimia son la síntesis o el final de un proceso en el que confluyen muchos malestares. Prevenir significa que estemos alerta. Los padres, profesores, sanitarios, amigos, etc. cada uno desde su lugar, debemos estar atentos a las dificultades que aparecen durante la adolescencia, ayudando a que los/las jóvenes desarrollen sus capacidades personales que les permitan resolver sus conflictos de forma saludable.