Autoestima. ¿Cómo construyen las personas su
autoestima?
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Autoestima y complejidad del yo
Las personas reaccionan de modos
diferentes ante los sucesos positivos o negativos, y difieren
también en el impacto que dichos sucesos causan en ellas.
El efecto de los sucesos positivos y
negativos es mucho más intenso en las personas que tienen una baja
complejidad del yo (Patricia Linville, 1985); es decir, las personas
que se ven a sí mismas con pocos aspectos distintivos del yo (véase
artículo sobre autoconcepto). Las
personas con baja complejidad del yo experimentan más emociones
positivas tras un éxito y más emociones negativas tras un fracaso,
de manera que sus emociones son más intensas, su autoestima es más
inestable y tienen mayores cambios en ella.
¿Por qué la complejidad del yo
influye en la autoestima? Cuando tiene lugar un suceso bueno o
malo, puede producir un efecto sobre varios aspectos del yo. Si una
persona tiene muchos aspectos del yo independientes, sólo una
pequeña porción de su autoconcepto se verá afectada por el suceso.
Por ejemplo, tras una ruptura puede pensar que es un fracaso como
pareja, pero al menos se sigue considerando competente en su
trabajo, buen amigo de sus amigos, buen escritor, etc., lo cual
protege su autoestima. En cambio, una persona con una baja
complejidad del yo que ha definido prácticamente todo su
autoconcepto en función de su relación de pareja, se sentirá
devastada tras la ruptura y su autoestima se vendrá abajo. Y a la
inversa, los sucesos positivos también producirán emociones más
intensas en las personas con baja complejidad del yo.
Por tanto, el hecho de tener un yo
con una alta complejidad permite a las personas tener una autoestima
más constante y estable y ayuda a evitar las caídas devastadoras. La
complejidad del yo puede aumentarse implicándose en muchos roles y
actividades diversas, de manera que puedas decir, "es cierto que soy
un esposo o esposa, pero además soy un vendedor que aprecia su
trabajo, un estudiante, un pintor, un amigo, un padre o madre, etc."
No obstante hay que tener en cuenta que tener muchos roles distintos
no servirá de nada si te ves sintiendo, pensando y actuando del
mismo modo en todos los roles; es necesario establecer distinciones
entre los diversos "yoes", por ejemplo: "En el trabajo soy
competitivo y perfeccionista; con los amigos soy divertido y
relajado"; etc.
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