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Autoestima. ¿Cómo construyen las personas
su autoestima?
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La autoestima hace referencia
a la evaluación positiva o negativa que una persona hace de
su yo. Por ejemplo, una persona con una autoestima alta
estará de acuerdo con frases como: "Creo que soy una persona
válida", "En general, estoy satisfecho conmigo mismo". En
gran medida, las personas se sienten bien consigo mismas.
De hecho, la mayoría de la gente se ve a sí misma por encima
de la media en casi todo, debido a que existe una tendencia
al autoenaltecimiento. Por supuesto, cuanto menos precisos
sean los criterios para valorar una característica, más
fácil le resultará a la gente verse a sí misma por encima de
la media. Por este motivo, somos más propensos a vernos
mejores que los demás en sensatez que en puntualidad (pues
la puntualidad puede medirse fácilmente con un reloj). Por
este motivo, la gente tiende más a valorarse por encima de
los demás en aspectos relacionados con la moralidad que en
los de rendimiento intelectual.
Además,
las personas tienden a considerar que los rasgos en los que
destacan son los más importantes a la hora de tener éxito o
alcanzar sus metas. Por ejemplo, las personas que se ven a
sí mismas como muy inteligentes pero no muy sociables
piensan que el talento intelectual es el factor más
importante para tener éxito en su carrera. Por el contrario,
las personas que se ven con una inteligencia media pero con
un talento especial para llevarse bien con los demás,
piensan lo opuesto: que ser populares les garantizará el
éxito laboral.
¿Qué mecanismos usan las
personas para tener una visión positiva de sí mismas?
Debido a que las personas
desean sentirse bien consigo mismas, procesan la información
sobre su yo de modos que favorezcan una visión positiva. Las
fuentes que las personas usan para evaluarse a sí mismas
suelen estar desviadas con el fin de elevar la autoestima,
aunque la gente no piensa que está afectada por estas
desviaciones.
Las fuentes que usan las personas para evaluarse a sí
mismas; es decir, las fuentes habituales de autoestima son
de tres tipos: estimar nuestros éxitos y fracasos,
compararnos con los demás, y compararnos con nuestros
propios parámetros internos.
