2. Ahora responde a tus "Y si..." tratando de dar una respuesta más realista
(en vez el típico "seria horrible" o "no podría soportarlo"). ¿Qué pasaría
realmente
si perdiera el autobús, si metiera la pata, si cometiera un error, si no
encontrara el camino, si me desmayara...? Trata de dar respuestas realistas y no
catastrofistas.
3. Busca soluciones. "Si pierdo el autobús podría buscar un taxi, o llamar a
un amigo o familiar, o ir andando". "Si me quedo sin saber qué decir en una
fiesta siempre puedo escuchar o preguntar a la gente qué opina de algo". A la
gente le gusta expresar sus opiniones y les gusta que los demás muestren
interés en saber de ellos, de modo que lo que estás considerando algo terrible
no lo es en realidad.
4. Traslada tu atención a otra parte.
En el momento en que alguien está
ansioso, se encuentra muy centrado en sí mismo, de modo que su atención se
encuentra dividida: una parte centrada en lo que tiene que hacer, y otra parte
centrada en vigilarse a si mismo, ver cómo lo hace y criticar el más mínimo
fallo. Esta atención dividida es lo que puede bloquearte. Si ves que eres
demasiado consciente de ti mismo/a trata de centrarte en algún objeto o cualquier
cosa a tu alrededor para llevar tu atención al exterior. Si estás dando una
charla a un grupo céntrate en los rostros amigables y atentos. Si estás haciendo
una tarea céntrate sólo en hacerla, no en como la estás haciendo (eso ya lo
evaluarás al acabar).
5. Aplica también el punto 4 a las
demás personas: si estás vigilando cada
gesto de tu interlocutor para asegurarte de que le agradas, no se burla de ti,
etc., si además estás escuchando lo que te dice; estás pensando en tu opinión para
seguir la conversación, y te estás vigilando para hacerlo "perfecto", resulta que
estás haciendo 4 tareas al mismo tiempo, lo cual sería bastante complicado para
cualquiera. Céntrate en lo que de verdad importa: la conversación (o tarea,
etc.) en sí , sin
vigilarte en exceso ni a ti ni a los demás.
6. Cuestiona siempre tus primeras interpretaciones de los sucesos. Pregúntate
¿Y qué mas? Por ejemplo, si una amiga no te saluda por la calle puedes pensar:
"Está enfadada conmigo". Pero luego pregúntate: ¿Y qué más puede suceder? Puede
que no te haya visto, puede que vaya pensando en otra cosa, puede que esté
preocupada por alguien, que tenga problemas y no esté para nadie, etc.