Asertividad: Cómo
hacer valer tus derechos
La asertividad se define como la
capacidad de una persona para transmitir a otra sus deseos,
opiniones, creencias o sentimientos de manera eficaz y sin sentirse
incómodo. Existen dos tipos de asertividad:
La oposición asertiva
se da cuando una persona se opone o rechaza la conducta o comentario
inaceptable de otra persona y trata de conseguir una conducta más
aceptable en el futuro por parte de esa persona.
La aceptación asertiva
es la habilidad para transmitir calidez y expresar cumplidos u
opiniones a los demás cuando su comportamiento positivo lo
justifica.
Aquí nos centraremos
principalmente en la oposición asertiva. En ocasiones, otras
personas intentan aprovecharse de nosotros, imponer sus demandas o
ejercer algún tipo de control que nos resulta injusto e inaceptable.
Ante esta situación, pueden darse varios tipos de respuesta:
agresiva, pasiva o asertiva.
Respuesta agresiva.
La persona que responde con
agresividad tiene como único objetivo conseguir lo que desea, sin
tener en cuenta los derechos o necesidades de los demás. Suele ser
una conducta destructiva. Es cierto que estas personas obtienen a
menudo lo que desean, pero la agresividad tiene también otros
resultados:
1. La agresividad con frecuencia
produce resentimiento, deseos de venganza y agresión por parte de la
otra persona.
2. Una vez que adquieres la
reputación de persona agresiva, los demás comienzan a evitarte
porque temen tu comportamiento agresivo hacia ellos, o temen
sentirse avergonzados ante tu agresividad hacia otras personas. Al
final, las únicas amistades que estas personas consiguen son
personas tan agresivas como ellos.
3. La agresividad impide que los
demás nos concedan su ayuda en el futuro. Si fuerzas a una persona a
hacer lo que deseas, se sentirá mal contigo y posiblemente se negará
a ayudarte cuando lo necesites.
4. Algunas personas piensan que si
actúan de manera agresiva, los demás los respetarán. Pero lo único
que consiguen es que los demás los teman, lo cual es diferente del
respeto. La persona que te respeta estará a tu lado de buena gana;
la persona que te teme sólo estará a tu lado mientras la tengas bajo
control y te traicionará en cuanto tenga la oportunidad de hacerlo,
de modo que mantener tu estatus requiere un gasto de energía
constante.
Respuesta pasiva
Significa comportarnos como si los
derechos de los demás importaran más que los nuestros. Las personas
que reacciona con pasividad se comportan como si no tuvieran derecho
a:
1. Tener una opinión. No dicen lo
que piensan y pueden acabar haciendo algo que no desean.
2. Contribuir. No aportan sus
ideas o sugerencias por miedo a parecer estúpidos o que sus ideas u
opiniones sean consideradas absurdas por los demás. Tienden a
considerar más importantes las ideas de otras personas que las
propias.
3. Ser valorados. Las personas que
responden con pasividad actúan a menudo como si ellos no tuviesen
ningún valor. A veces, las personas comienzan a tratarlos como si de
verdad no valieran nada, y esto refuerza su creencia y hace más
difícil el cambio.
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