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Psicología / Artículos


Trastorno de ansiedad generalizada

 

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“Siempre pensé que era una preocupada crónica. Me sentía incapaz de relajarme. A veces sucedía unos días sí y otros no, pero otras veces era constante y podía durar días. Me preocupaba qué iba a hacer de cena para una fiesta o qué podría regalarle a alguien. No podía simplemente dejarlo estar”


“He tenido muchos problemas para dormir. Había veces en que me despertaba en tensión por la mañana o en mitad de la noche. Tenía problemas para concentrarme, incluso para leer el periódico o una novela. A veces me sentía ligeramente mareado. Mi corazón latía rápido y eso me preocupaba más.”


“Estaba preocupada todo el día. No importaba que no hubiera signos de problemas, yo me sentía mal. Tenía problemas para dormir y no podía mantener mi mente centrada en el trabajo. Me sentía enfadada con mi familia todo el tiempo”.

 

¿En qué consiste la ansiedad generalizada?

 

Las personas con trastorno de ansiedad generalizada viven en un estado casi continuo de preocupación por temas relacionados con su vida diaria. Los problemas les afectan más que a la mayoría de la gente. Tienden a pensar lo peor, anticipan desastres, le dan vueltas a los mismos temas, se preguntan “qué pasaría si...”, se preocupan en exceso por cualquier tema como el dinero, la salud, la familia, el trabajo, etc. Por ejemplo, si un familiar se retrasa piensan que puede haber tenido un accidente o que algo grave le ha pasado. Otras veces sus preocupaciones pueden centrarse en pequeñas cosas como llevar el coche al taller, llegar tarde a una cita, tareas por hacer, etc. En cualquier caso, la intensidad, duración y frecuencia de sus preocupaciones son exageradas e interfiere en la realización de sus tareas y su capacidad para concentrarse.


No son capaces de sacarse sus preocupaciones de la mente, incluso aunque se den cuenta de que pueden estar exagerando. Les resulta muy difícil relajarse, estando en un estado de tensión casi continuo que les impide dormir adecuadamente por las noches, por lo que no es extraño que padezcan insomnio. Algunos están en movimiento continuo sin parar nunca a descansar y estar tranquilos. Están irritables y con “los nervios de punta”.