Sección de medicina, salud y terapias naturales

 

   

 

TEST: Índice

 

Página principal: psicología y medicina

 

Artículos y remedios naturales

 

Psicosomática

 

Medicinas alternativas

 


 

 

 

 

Test de Estilos de Personalidad

Con este test podrás conocer cuál de los 13 estilos de personalidad es el que predomina en ti (perfeccionista, seguro, fiel, teatral, desconfiado, tímido/sensible, cómodo, desafiante, idiosincrásico, solitario, intenso, sacrificado o agresivo).


Marca todas las frases que definan de una manera clara tu modo de ser. Después haz clic en el botón Resultados, para obtener los resultados del test:

No descanso hasta que el trabajo esté terminado y perfecto.
Para mí es muy importante ser libre e independiente de los demás.
En mis relaciones siempre soy yo quien da más a la otra persona.
Estoy dispuesto a soportar el peso de enormes responsabilidades.
Soy una persona serena, poco apasionada, de emociones poco intensas.
Me gusta ganarme la vida por mi cuenta y no me preocupa especialmente encontrar trabajo ya que sé apañármelas.
Cumplo con mis obligaciones adecuadamente, pero no me llevo el trabajo a casa ni hago nada fuera de horario ni nada que no me corresponda (a no ser que lo haga por placer).
Prefiero lo conocido a lo desconocido; si tengo que enfrentarme a algo desconocido me informo mucho para conocer de antemano todos los detalles posibles y familiarizarme.
Sé cuando alguien es falso, o esta mintiendo o no le gusto aunque finja lo contrario.
Tengo que reconocer que necesito ser el centro de atención y me encanta entretener e impresionar a la gente.
En mis relaciones yo soy quien más esfuerzo y sacrificios hace para que la relación marche bien.
Mis emociones son muy variables e intensas. Puedo pasar rápidamente de un estado de ánimo deprimido a una ansiedad o ira intensas en unas pocas horas.
Tengo un carácter fuerte y cuando me enfado lo expreso sin tapujos.
Me rijo por la razón, no por la emoción.
Siento la necesidad de tener una relación realmente estrecha con nadie, ni de amistad ni de pareja.
Si estoy alejado de mi pareja siento la necesidad de hablar todos los días con él o ella, me gusta saber todo lo que hace y piensa.
Los demás me dicen que soy algo dictador.
Siempre suelo acabar manteniendo relaciones con personas egoístas, que sólo están pendientes de sus propios deseos.
La mayoría de las personas (como jefes, parejas, etc) tienden a esperar mucho de mí o exigir más de la cuenta.
Tengo cualidades que no aprovecho. Cuando sé hacer algo bien, puedo ayudar a que también lo hagan otras personas pero no soy capaz de lograr que ese talento redunde en mi propio beneficio.
Suelo cambiar fácilmente de humor por pequeñas cosas. En unas horas soy capaz de experimentar una amplia gama de emociones, como alegría, enfado, tristeza, ansiedad, etc., pero el mal humor nunca me dura demasiado tiempo.
No soy una persona sentimental ni efusiva, sino más bien reservada.
Me siento nervioso en grupos grandes y entre personas desconocidas.
Mis familiares me dicen que soy algo vago porque no me gusta ocuparme de tareas que me resultan desagradables.
No anticipo nada: me enfrento a las cosas según van surgiendo.
Hago mucho por mi familia y/o amigos pero ellos no lo agradecen como deberían.
Generalmente soy yo quien está a cargo de todo: llevo la voz cantante y muevo los hilos tanto en mi casa como en el trabajo o en cualquier otra situación.
Algunos me han dicho que los dejo mal delante de otros. Creo que son demasiado susceptibles ya que las palabras no hacen daño a nadie. Y si piensan que soy duro/a con mis críticas tendrían que reaccionar y defenderse.
Estoy un poco al margen de la sociedad, no hago las cosas que se suele esperar de la mayoría de la gente ni del modo en que suele esperarse.
Si me atacan me defiendo con uñas y dientes.
Los demás dicen que soy muy teatrero/a.
Puesto que soy superior tengo derecho a un trato y privilegio especiales.
Los demás suelen ser demasiado informales, incompetentes o irresponsables.
No quiero que me asciendan y me den mas sueldo si a cambio he de sacrificar mi tiempo de ocio y no voy a disponer apenas de tiempo para mí mismo.
No me siento del todo cómodo/a con la mayoría de la gente. Necesito relacionarme con personas especiales y diferentes.
Me entrego mucho a las personas que quiero, y espero que hagan lo mismo conmigo, pero he visto que con frecuencia no es así.
Yo establezco mis propias normas y metas.
Espero que los demás hagan las cosas como yo digo.
Río y lloro con facilidad.
Me cuesta comprender los sentimientos y emociones de los demás.
Presiento la presencia de espíritus.
Vivimos en una selva en la que sobreviven los más fuertes.
Necesito que mi trabajo suponga un constante reto y me resulte estimulando, de lo contrario lo dejaré.
Me desagradan las personas torpes, que cometen demasiados errores.
Soy una persona seductora, me gusta flirtear y atraer a los demás.
No sé desenvolverme tan bien como otras personas.
A mi no me obligan las reglas que valen para los demás.
No soy una persona escrupulosa. Si, por ejemplo, tuviera que despedir a un gran número de gente lo haría sin sentimentalismos.
Mis amistades o parejas se han quejado a menudo de que no les quiero o me son indiferentes, aunque eso no es cierto.
Soy una persona tranquila, no suelo preocuparme demasiado y hago que mi vida sea lo más cómoda y libre de estrés posible.
A veces me preocupa tanto la posibilidad de que me abandonen que los llamo por teléfono a menudo para que me tranquilicen, lo cual les resulta fastidioso.
Si los demás no respetan mi status deben ser castigados.
Necesito un control total de mis emociones.
Puedo realizar tareas desagradables con tal de caer bien a alguien.
Mis relaciones con los demás suelen ser tormentosas o terminan mal.
Si una persona extraña me critica o intuyo que no le gusto, ya nunca más vuelvo a acercarme a ella.
Me siento apartado/a del mundo y vacío/a por dentro.
En mis relaciones con los demás, me siento herido, ofendido o desengañado con frecuencia.
Evito muchas situaciones sociales porque me producen ansiedad. Eso me ha llevado a estar bastante solo/a, sin amigos íntimos (o sólo uno).
En mi trabajo prefiero un ambiente rutinario y conocido, con pocos compañeros de trabajo y sin muchos cambios.
La gente dice que me expreso de una manera extraña, que digo cosas demasiado profundas para ellos o bien que no explico lo que quiero decir.
Me gusta obrar por instinto, soy una persona impulsiva y desinhibida.
Nunca me enfado con los demás.
Me gusta trabajar solo/a.
Tiendo a dejar para el último minuto las tareas más engorrosas.
Mi familia o amistades me dicen que me cuesta mucho admitir que me he equivocado y posiblemente tienen razón.
El trabajo es competitividad y lucha estratégica. Si no tengo eso me siento aburrido.
Si el trabajo o una relación no me gusta, lo dejo sin dar explicaciones a nadie.
Tengo una mente inquieta. Constantemente ando preguntándome cosas y cuestionando, planteándome nuevas formas de explicar las cosas.
Tengo un sentido del humor punzante e irónico, a menudo sarcástico.
Necesito que alguien esté siempre a mi alcance para ayudarme en lo que tengo que hacer.
Las otras personas no merecen la riqueza o admiración que tienen.
Tengo tendencia a obsesionarme pensando en mis problemas.
No tengo problemas en emplear la violencia física para dominar a los demás.
Si infrinjo algún daño o maltrato a alguien es porque hay un buen motivo para ello.
Sé que tengo bastantes enemigos.
Lo comparto todo con mi pareja y le pido consejo para cualquier cosa.
Es intolerable que no se me tenga el debido respeto o que no consiga aquello a lo que tengo derecho.
Me gusta tener una buena posición social, imagen y poder.
A menudo hago algo impulsivamente y luego me doy cuenta de que fue contraproducente.
A veces realizo acciones repetitivas o comprobaciones sucesivas para asegurarme de que todo va bien.
Prefiero un trabajo donde no tenga que tratar mucho con el público.
Cuando me enfado suelo reaccionar de un modo indirecto: me muestro hosco y malhumorado, dejo todo para después, pero evito la confrontación directa porque me resulta desagradable.
Tengo poderes extraordinarios o sobrenaturales.
Prefiero actividades solitarias, no me gusta estar con gente.
No soy una persona ambiciosa ni competitiva.
En mi familia o relaciones de pareja yo decido cuando salen y con quien.
Tal vez intimide demasiado a la gente. Algunos me han dicho que hacen lo que digo porque me tienen miedo.
Las figuras de autoridad (como los jefes) tienden a ser exigentes, entrometidas y controladoras.
Prefiero moverme dentro de una jerarquía de poder, donde cada uno conoce su lugar y las líneas de mando son claras.
Hablan de mí a mis espaldas.
No tomo decisiones rápidas, ya que creo que hay que pensar las cosas cuidadosamente.
Cuando me enamoro, esa persona pasa a ser el centro de mi vida, la pongo en un pedestal y lo demás parece no importar nada.
A menudo los demás se aprovechan de mi generosidad y buena voluntad.
Cuando me sucede algo bueno reacciono con depresión o me siento culpable.
Detesto a las personas dominantes o competitivas.
Apenas siento nada, ni alegría ni tristeza; es mi modo de ser.
A menudo me resulta muy difícil controlar mis emociones y tengo estallidos emocionales intensos y súbitos.
Me gusta estar de acuerdo con otras personas; cuando no estoy de acuerdo, me lo guardo.
El orden es algo prioritario para mí. Cada cosa ha de estar en su lugar.
Siempre dejo a los demás el sillón más cómodo, la porción mayor de comida, etc.
Para mí quiero lo mejor: el mejor puesto de trabajo, la mejor casa, etc. y voy a por ello.
Detesto las obligaciones.
Soy cauto/a y precavido/a con los demás, no confío en ellos con facilidad y por eso me muestro reservado/a.
Para mí es muy importante hacer siempre lo correcto y regirme por los principios éticos de la sociedad.
Para mí lo más importante es mi pareja o familia y me dedico por completo a ellos. Son el sentido de mi existencia.
Considero muy importante mantener buenas relaciones y tener contactos con la finalidad de lograr mis propósitos en la vida.
Son muy típicas en mí las frases: No puedo, Nunca seré capaz de hacer eso, Soy demasiado tonto/a o torpe.
Mis emociones son muy intensas. Cuando siento alegría estoy casi eufórico/a y cuando siento tristeza es un dolor insoportable.
Para mí es muy importante que nadie piense mal de mí, incluso personas que no tienen importancia en mi vida, como dependientes de tiendas.
Esta sociedad siempre está exigiendo que cumplas reglas absurdas.
Los otros son débiles y merecen que los dominen.
Estoy metido/a en temas relacionados con la New Age (espiritualidad, reencarnación, astrología, medicina holista, meditación, vegetarianismo, etc.)
Hay muchas cosas que no tengo claras, como mi orientación sexual, mis deseos, mis valores o principios, el tipo de amistades que deseo, el trabajo que quiero hacer o incluso quien soy.
No disfruto con nada.
Si siento que quiero hacer algo, debo hacerlo en ese mismo momento, no puedo esperar.
Nunca miro atrás y jamás me siento culpable de lo que hago.
No soporto que me presionen, si alguien lo hace consigue lo opuesto de lo que quiere.
Suelo hablar mucho, casi sin parar.
Me inclino siempre por seguir a otro más que por dirigir, pero soy muy leal como compañero/a de equipo.
Me crea mucha ansiedad la posibilidad de decir o hacer algo tonto, de no ser capaz de responder adecuadamente a una pregunta, quedar mal ante otros, etc.
Siento gran interés por lo oculto, lo extrasensorial o sobrenatural.
Suelo anticiparme a los deseos de los demás para satisfacer sus necesidades.
A lo largo de mi vida he tenido muchos problemas de tipo psicológico como depresiones, ansiedad, angustia, cólera, obsesiones, etc.
Si las personas actúan amistosamente, tal vez es porque tratan de usarte o explotarte.
La vida es insípida e insatisfactoria.
Me gustan los deportes competitivos, sobre todo los de contacto físico, como las artes marciales, el boxeo, el rugby.
Mentir y hacer trampas está bien, mientras a uno no lo atrapen.
Me gusta pedir la opinión de los demás para tomar decisiones y estoy dispuesto/a a seguir sus consejos.
Me distraigo con facilidad.
En el trabajo funciono mejor cuando tengo que responder ante alguien de dicho trabajo.
Soy una persona muy competitiva.
La gente no tiene ningún derecho a criticarme y me pongo furioso/a con razón si lo hacen.
A menudo, cuando estoy con otros siento que no desean mi compañía, que no les resulto interesante o que me menosprecian.
Soy muy crítico/a conmigo mismo/a. A menudo me digo a mí mismo/a cosas como: Eres un idiota, eres ridículo, no vales para nada, no haces nada bien, soy aburrido, soy feo, no encajo en ninguna parte.
Para mí es muy importante tener tiempo para mí mismo, para el ocio o hacer lo que me apetezca y nunca voy a asumir tantas obligaciones como para verme privado de eso.
Percibo el mundo exterior de una manera muy distinta a la mayoría de la gente.
Para mí la privacidad es mucho más importante que la relación con la gente.
Mis relaciones de pareja suelen acabar mal, en un estallido, ya que siempre me encuentro con personas que traicionan mi confianza o me decepcionan.
Me siento atraído por las personas que sufren y hago todo lo posible por ayudarles.
Soy una persona muy apasionada, todo lo hago y siento con gran intensidad.
Tengo poca necesidad de compañía y me siento bien estando solo/a.
Mi principal realidad procede de mi interior. Si siento que algo es cierto, entonces lo creo, aunque la sociedad piense lo contrario.
Yo me rijo por mi propio código interno del bien y del mal. Tengo mis propias leyes.
No soporto que alguien trate de obligarme a hacer algo que no deseo, aunque sea ir a una fiesta, y me voy a negar categóricamente.
Me siento mejor entre personas conocidas y familiares y no estoy especialmente interesado/a en conocer gente nueva.
Capto con facilidad las motivaciones o deseos ocultos de los demás.
Necesito que todo el mundo me quiera.
Cuando alguien me critica trato por todos los medios de corregir mi conducta.
Estoy por encima de la mayoría de la gente en muchas cualidades (inteligencia, belleza, etc).
Me siento atraído por el poder y me gusta dominar y dar órdenes.
Prefiero tener experiencias sexuales variadas y no suelo durar mucho con la misma persona.
Soy una persona muy hogareña.
Soy una persona muy cariñosa y efusiva.
Cuando no estoy trabajando suelo pensar que debería estar haciéndolo.
Me gusta cuidar a los demás, soy una persona muy solícita y atenta.
Estoy alerta para predecir qué pretenden de mí los demás.
Cuando estoy en pareja, la otra persona se ocupa de las principales responsabilidades y obligaciones y hace más tareas que yo. Admito que soy demasiado cómodo/a.
Me gusta el peligro y suelo emprender actividades de riesgo.
Los demás me dicen que tendría que pensar un poco más en mí mismo/a.
Me gusta hacer muchas cosas y entusiasmo y arrastro a la gente con mis ideas, proyectos, entretenimientos.
Soy una persona dispuesta a considerar cualquier cosa como real, aunque parezca imposible.
La gente me considera muy entretenido/a. Tengo la capacidad de contar las cosas de una manera divertida.
Reconozco que me gusta que me admiren.
Tengo una moral estricta, las cosas están bien o están mal.
Soy una persona muy sensible.
Creo que cada persona es responsable de sí misma y no hay que preocuparse demasiado por los demás.
Prefiero los trabajos creativos, no rutinarios, donde tenga que usar la imaginación, innovar y no esté todo demasiado especificado.
No necesito estar con otras personas para disfrutar (por ejemplo, para ir al cine, hacer un viaje, etc), puedo disfrutar si lo hago solo/a.



 

Psicoterapia virtual

 

Tratamiento con flores de Bach

 

Libro electrónico de autoayuda

 

Cursos de autoayuda

 


 

 
 

 

 

 

La información proporcionada no debe utilizarse para el diagnóstico o tratamiento de ninguna enfermedad; para ello deberá consultarse a un médico.