Descripción de los estilos
4. Desconfiado
Persona alerta y precavida con los demás. No confía fácilmente en la gente. Son independientes y les gusta tomar decisiones por sí mismos, confiando más en su propio criterio que en el de los demás. No se abren fácilmente a los demás, pero no por temor a no gustarles, como en el estilo tímido/sensible, sino porque no se fían hasta comprobar que esa persona es digna de su confianza. Personas muy perceptivas, capaces de captar pequeños detalles, sutilezas, variaciones en el tono de voz, etc. Son muy sensibles a las críticas. Cuando se sienten atacados no dudan en defenderse. Para ellos es muy importante la fidelidad.
Cuando estos rasgos son muy marcados, estas personas pueden suponer, sin ningún motivo real, que los demás les traicionarán o harán daño, ser celosos, rencorosos y tender a interpretar los comentarios inocente como si tuvieran un significado oculto. Trastorno paranoide de la personalidad
5. Solitario
No sienten una necesidad especial de estar con otras personas y se sienten a gusto estando solos. Sus emociones son estables y serenas, de baja intensidad. Son personas autónomas que no necesitan de los demás para salir adelante en la vida o para disfrutar, no los conmueven ni las críticas ni las alabanzas. Su deseo de soledad no es por miedo social sino porque les agrada su propia compañía, no sienten la necesidad de una relación verdaderamente estrecha ni suelen experimentar sentimientos profundos. Su ámbito es más el de observar y hacer que el de sentir. Pueden observar y estudiar el mundo que les rodea (y a las demás personas), con objetividad y lucidez y ver las cosas con realismo, sin dejarse engañar por los sentimientos. Necesitan mucho tiempo para sí mismos y sienten escaso interés por las personas.
Cuando estos rasgos son muy marcados, estas personas pueden estar aisladas de todo contacto humano y no sentir apenas emoción alguna. Trastorno esquizoide de la personalidad.
6. Teatral.
Son personas emotivas, que se guían por sus sensaciones, son efusivos, muy sociables y cariñosos, pueden cambiar fácilmente de estado de ánimo. Son espontáneos, impulsivos, les gusta contar anécdotas divertidas, entretener a la gente y ser el centro de atención. Les encantan los halagos y los cumplidos, se preocupan mucho por su apariencia física, son seductores y encantadores. Son propensos al melodrama y los chismes y todo lo hacen con pasión. Demuestran sus sentimientos abiertamente, tanto positivos como negativos y se emocionan con facilidad.
Cuando estos rasgos son muy marcados será un apersona egocéntrica obsesionada por llamar la atención de los demás, superficial y de emociones sumamente cambiantes que puede expresar de forma inadecuada (como abrazar efusivamente a desconocidos). Trastorno histriónico de la personalidad.

