
DSM-IV Criterios diagnósticos de los
trastornos mentales
Criterios para el
diagnóstico de F63.8 Trastorno explosivo intermitente
(312.34)
A. Varios episodios aislados
de dificultad para controlar los impulsos agresivos, que dan
lugar a violencia o a destrucción de la propiedad.
B. El grado de agresividad durante los episodios es
desproporcionado con respecto a la intensidad de cualquier
estresante psicosocial precipitante.
C. Los episodios agresivos no se explican mejor por la
presencia de otro trastorno mental (p. ej., trastorno
antisocial de la personalidad, trastorno límite de la
personalidad, trastorno psicótico, episodio maníaco,
trastorno disocial o trastorno por déficit de atención con
hiperactividad) y no son debidos a los efectos fisiológicos
directos de una sustancia (p. ej., drogas, medicamentos) o a
una enfermedad médica (p. ej., traumatismo craneal,
enfermedad de Alzheimer).
Criterios para el
diagnóstico de F63.2 Cleptomanía (312.32)
A. Dificultad recurrente para
controlar los impulsos de robar objetos que no son
necesarios para el uso personal o por su valor económico.
B. Sensación de tensión creciente inmediatamente antes de
cometer el robo.
C. Bienestar, gratificación o liberación en el momento de
cometer el robo.
D. El robo no se comete para expresar cólera o por venganza
y no es en respuesta a una idea delirante o a una
alucinación.
E. El robo no se explica por la presencia de un trastorno
disocial, un episodio maníaco o un trastorno antisocial de
la personalidad.
Criterios para el
diagnóstico de F63.1 Piromanía (312.33)
A. Provocación deliberada e
intencionada de un incendio en más de una ocasión. B.
Tensión o activación emocional antes del acto.
C. Fascinación, interés, curiosidad acerca de o atracción
por el fuego y su contexto situacional.
D. Bienestar, gratificación o liberación cuando se inicia el
fuego, o cuando se observa o se participa en sus
consecuencias.
E. El incendio no se provoca por móviles económicos, como
expresión de una ideología sociopolítica, para ocultar una
actividad criminal, para expresar cólera o venganza, para
mejorar las propias circunstancias de la vida, en respuesta
a una idea delirante o a una alucinación, o como resultado
de una alteración del juicio (p. ej., en la demencia,
retraso mental, intoxicación por sustancias).
F. La provocación del incendio no se explica por la
presencia de un trastorno disocial, un episodio maníaco, o
un trastorno antisocial de la personalidad.