Índice
Criterios para el
diagnóstico de F45.0 Trastorno de somatización (300.81)
A. Historia de
múltiples síntomas físicos, que empieza antes de los 30 años,
persiste durante varios años y obliga a la búsqueda de atención
médica o provoca un deterioro significativo social, laboral, o de
otras áreas importantes de la actividad del individuo.
B. Deben
cumplirse todos los criterios que se exponen a continuación, y cada
síntoma puede aparecer en cualquier momento de la alteración:
1. cuatro
síntomas dolorosos: historia de dolor relacionada con al menos
cuatro zonas del cuerpo o cuatro funciones (p. ej., cabeza,
abdomen, dorso, articulaciones, extremidades, tórax, recto;
durante la menstruación, el acto sexual, o la micción)
2. dos síntomas gastrointestinales: historia de al menos
dos síntomas gastrointestinales distintos al dolor (p. ej.,
náuseas, distensión abdominal, vómitos [no durante el embarazo],
diarrea o intolerancia a diferentes alimentos)
3. un síntoma sexual: historia de al menos un síntoma
sexual o reproductor al margen del dolor (p. ej., indiferencia
sexual, disfunción eréctil o eyaculatoria, menstruaciones
irregulares, pérdidas menstruales excesivas, vómitos durante el
embarazo)
4. un síntoma pseudoneurológico: historia de al menos un
síntoma o déficit que sugiera un trastorno neurológico no
limitado a dolor (síntomas de conversión del tipo de la
alteración de la coordinación psicomotora o del equilibrio,
parálisis o debilidad muscular localizada, dificultad para
deglutir, sensación de nudo en la garganta, afonía, retención
urinaria, alucinaciones, pérdida de la sensibilidad táctil y
dolorosa, diplopía, ceguera, sordera, convulsiones; síntomas
disociativos como amnesia; o pérdida de conciencia distinta del
desmayo)
C. Cualquiera
de las dos características siguientes:
1. tras un
examen adecuado, ninguno de los síntomas del Criterio B puede
explicarse por la presencia de una enfermedad médica conocida o
por los efectos directos de una sustancia (p. ej., drogas o
fármacos)
2. si hay una enfermedad médica, los síntomas físicos o
el deterioro social o laboral son excesivos en comparación con
lo que cabría esperar por la historia clínica, la exploración
física o los hallazgos de laboratorio
D. Los síntomas
no se producen intencionadamente y no son simulados (a diferencia de
lo que ocurre en el trastorno facticio y en la simulación).