
Clasificación de trastornos mentales CIE-10
F05 Delirium no inducido por
alcohol u otras sustancias psicotropas
Síndrome cerebral orgánico
que carece de una etiología específica, caracterizado por la
presencia simultánea de trastornos de la conciencia y
atención, de la percepción, del pensamiento, de la memoria,
de la psicomotilidad, de las emociones y del ciclo
sueño-vigilia. Puede presentarse en cualquier edad, pero es
más frecuente después de los 60 años. El cuadro de delirium
es transitorio y de intensidad fluctuante. La mayoría de los
casos se recuperan en cuatro semanas o menos. Sin embargo,
no es raro que el delirium persista con fluctuaciones
incluso durante seis meses, en especial cuando ha surgido en
el curso de una enfermedad hepática crónica, carcinoma o
endocarditis bacteriana subaguda. La distinción que se hace
algunas veces entre el delirium agudo y subagudo no tiene
gran relevancia clínica y el trastorno ha de ser concebido
como un síndrome unitario cuya intensidad puede ir de leve a
muy grave. Un delirium puede superponerse o evolucionar
hacia una demencia.
Pautas para el
diagnóstico
a) Deterioro de la conciencia
y de la atención (que abarca un espectro que va desde la
obnubilación al coma y una disminución de la capacidad para
dirigir, focalizar, mantener o desplazar la atención).
b) Trastorno cognoscitivo global (distorsiones de la
percepción, alucinaciones e ilusiones, sobre todo visuales,
deterioro del pensamiento abstracto y de la capacidad de
comprensión, con o sin ideas delirantes pasajeras, pero de
un modo característico con algún grado de incoherencia,
deterioro de la memoria inmediata y reciente, pero 'con la
memoria remota relativamente intacta, desorientación en el
tiempo y, en la mayoría de los casos graves, en el espacio y
para las personas).
c) Trastornos psicomotores (hipo- o hiperactividad y cambios
imprevistos de un estado a otro, aumento del tiempo de
reacción, incremento o disminución del flujo del habla,
acentuación de la reacciones de sorpresa).
d) Trastornos en el ciclo del sueño-vigilia (insomnio o, en
los casos graves, pérdida total del sueño o inversión de las
fases del ciclo del sueño vigilia, somnolencia diurna,
empeoramiento vespertino de los síntomas, ensueños
desagradables o pesadillas que pueden prolongarse durante la
vigilia en la forma de alucinaciones o ilusiones).
e) Trastornos emocionales, por ejemplo, depresión, ansiedad
o miedo, irritabilidad, euforia, apatía o perplejidad.
El comienzo del cuadro suele ser rápido, en su curso deben
presentarse fluctuaciones diurnas de los síntomas y la
duración total del trastorno debe ser inferior a los seis
meses. El cuadro clínico descrito es tan característico que
un diagnóstico fiable de delirium puede hacerse incluso
antes de confirmar su etiología. Si el diagnóstico ofrece
duda, además de los antecedentes de una enfermedad somática
o cerebral subyacente, puede ser necesario poner de
manifiesto una disfunción cerebral (por ejemplo, mediante un
electroencefalograma anormal, que habitual, pero no
invariablemente, se caracteriza por un enlentecimiento de la
actividad de fondo).
Incluye:
Síndrome agudo-cerebral.
Estado confusional agudo o subagudo (no alcohólico).
Psicosis infecciosa aguda o subaguda.
Reacción orgánica aguda o subaguda.
Síndrome psico-orgánico agudo.
F05.0 Delirium no
superpuesto a demencia
Usar este código para los
casos en los que se satisfagan las pautas de delirium que no
se superpone a demencia previa.
F05.1 Delirium
superpuesto a demencia
Usar este código para los
casos en los que se satisfacen las pautas anteriores, pero
que se desarrollan en el curso de una demencia (F00-F03).
F05.8 Otro
delirium
Incluye:
Delirium de origen mixto.
Delirium o estado confusional subagudo.
F05.9 Delirium
sin especificación