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F51
Trastornos no orgánicos del sueño
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Pautas para el diagnóstico
a) Quejas que suelen
consistir en dificultades para conciliar el sueño o para
mantenerlo o sobre una mala calidad del mismo.
b) Dicha manifestación se ha presentado por lo menos tres
veces a la semana durante al menos un mes.
c) Preocupación excesiva, tanto durante el día como
durante la noche, sobre el hecho de no dormir y sobre sus
consecuencias.
d) La cantidad o calidad no satisfactorias del sueño
causa un malestar general o interfiere con las actividades de la
vida cotidiana.
El insomnio es un síntoma frecuente
de otros trastornos mentales tales como los trastornos del humor
(afectivos), neuróticos, orgánicos, debidos al consumo de sustancias
psicotropas, esquizofrénicos y de la conducta alimentaria, o de
otros trastornos específicos del sueño tales como pesadillas.
Asimismo, el insomnio puede acompañar a trastornos somáticos en los
que haya dolor o malestar o al consumo de ciertos medicamentos. Si
el insomnio se presenta como uno solo de los múltiples síntomas de
un trastorno mental o de una enfermedad somática, por ejemplo, y no
predomina en el cuadro clínico, el diagnóstico debe ser únicamente
el del trastorno mental o somático subyacente. También tienen
primacía diagnóstica otros trastornos del sueño tales como
pesadillas, trastornos del ciclo sueño-vigilia, apnea del sueño o
mioclonus nocturno, aún cuando tengan como consecuencia un deterioro
de la cantidad o calidad del sueño. No obstante, en todos estos
casos, si el insomnio es una de las molestias más importantes y es
percibido como un trastorno en sí mismo, deberá codificarse como tal
a continuación del trastorno principal.
F51.1 Hipersomnio no orgánico
Estado bien de excesiva somnolencia
y ataques de sueño diurnos (no justificables por una cantidad
inadecuada de sueño nocturno) o bien de un periodo de transición
prolongado desde el sueño hasta la vigilia plena tras el despertar.
En ausencia de factores orgánicos que expliquen la somnolencia, este
trastorno suele acompañar a otros trastornos mentales. A menudo
suele ser un síntoma de un trastorno del humor (afectivo)
generalmente depresivo (F31.3, F31.4 ó F31.5), de un trastorno
depresivo recurrente (F33.-) o de un episodio depresivo (F32.-).
Otras veces, no obstante no se pueden reunir pautas suficientes para
efectuar un diagnóstico de otro trastorno mental a pesar de que se
tiene la evidencia de que existe un cierto grado de psicopatología.
Algunos enfermos establecen por sí
mismos la relación entre su predisposición a dormirse en momentos
poco adecuados y ciertas experiencias cotidianas poco agradables.
Otros niegan que exista tal relación, incluso cuando un médico
experto las haya podido identificar. En otros casos no se pueden
identificar con certeza factores emocionales u otros factores
psicológicos pero la ausencia de factores orgánicos sugiere que el
hipersomnio es con toda probabilidad de origen psicógeno.
Pautas para el diagnóstico
a) Excesiva somnolencia
o presencia de ataques de sueño diurnos no justificables por una
cantidad inadecuada de sueño o bien un período de transición
prolongado hasta el estado de vigilia completa tras el
despertar.
b) Este trastorno del sueño se presenta diariamente
durante más de un mes o durante períodos recurrentes de duración
más corta y causa molestias intensas o interfiere las
actividades de la vida cotidiana.
c) No hay síntomas secundarios de narcolepsia (cataplegia,
parálisis del sueño, alucinaciones hipnagógicas) ni evidencia
clínica de una apnea del sueño (interrupciones de la respiración
nocturna, ronquidos intermitentes característicos, etc.).
d) Ausencia de cualquier alteración neurológica o médica
uno de cuyos síntomas pueda ser la somnolencia.
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