
Clasificación de trastornos mentales CIE-10
F50-59 Trastornos del
comportamiento asociados a disfunciones fisiológicas y a
factores somáticos.
F50 Trastornos de
la conducta alimentaria
Aquí se agrupan dos síndromes
importantes y claramente delimitados: la anorexia nerviosa y
la bulimia nerviosa, además de otros trastornos bulímicos
menos específicos y de la obesidad relacionada con
alteraciones psicológicas. Asimismo, incluye una breve
descripción de los vómitos que acompañan a trastornos
psicológicos.
Excluye:
Trastorno de la conducta alimentaria en la infancia (F98.2).
Dificultades y malos cuidados alimentarios (R63.3).
Anorexia o disminución del apetito sin especificar (R63.0).
Pica de la infancia (F98.3).
F50.0 Anorexia
nerviosa
Trastorno caracterizado por
la presencia de una pérdida deliberada de peso, inducida o
mantenida por el mismo enfermo. El trastorno aparece con
mayor frecuencia en muchachas adolescentes y mujeres
jóvenes, aunque en raras ocasiones pueden verse afectados
varones adolescentes y jóvenes, así como niños prepúberes o
mujeres maduras hasta la menopausia. La anorexia nerviosa
constituye un síndrome independiente, en el siguiente
sentido:
a) Los rasgos clínicos del síndrome son fácilmente
reconocibles, de tal forma que el diagnóstico resulta fiable
con un alto grado de concordancia entre clínicos.
b) Los estudios de seguimiento han demostrado que, de entre
los enfermos que no se recuperan, una proporción
considerable continúa mostrando de manera crónica las
características principales de la anorexia nerviosa.
A pesar de que las causas fundamentales de la anorexia
nerviosa siguen sin conocerse, hay una evidencia cada vez
mayor de que existen una serie de factores socioculturales y
biológicos que interactúan entre sí contribuyendo a su
presentación, en la que participan también mecanismos
psicológicos menos específicos y una vulnerabilidad de la
personalidad. El trastorno se acompaña de desnutrición de
intensidad variable, de la que son consecuencia alteraciones
endocrinas y metabólicas, así como una serie de trastornos
funcionales. Aún hay dudas sobre si el trastorno endocrino
característico se debe únicamente a la desnutrición y al
efecto directo del comportamiento que la ha provocado (por
ejemplo, restricciones en la dieta, ejercicio físico
excesivo con alteraciones del equilibrio metabólico,
provocación de vómitos y utilización de laxantes, con los
consiguientes desequilibrios electrolíticos) o si
intervienen otros factores aún desconocidos.
Pautas para el
diagnóstico
Deben estar presentes todas
las alteraciones siguientes:
a) Pérdida significativa de peso (índice de masa corporal o
de Quetelet1 de menos de 17,5). Los enfermos prepúberes
pueden no experimentar la ganancia de peso propia del
período de crecimiento.
b) La pérdida de peso está originada por el propio enfermo,
a través de: 1) evitación de consumo de "alimentos que
engordan" y por uno o más de uno de los síntomas siguientes:
2) vómitos autoprovocados, 3) purgas intestinales
autoprovocadas, 4) ejercicio excesivo y 5) consumo de
fármacos anorexígenos o diuréticos.
c) Distorsión de la imagen corporal que consiste en una
psicopatología específica caracterizada por la persistencia,
con el carácter de idea sobrevalorada intrusa, de pavor ante
la gordura o la flacidez de las formas corporales, de modo
que el enfermo se impone a sí mismo el permanecer por debajo
de un límite máximo de peso corporal.
d) Trastorno endocrino generalizado que afecta al eje
hipotalámo-hipofisario-gonadal manifestándose en la mujer
como amenorrea y en el varón como una pérdida del interés y
de la potencia sexuales (una excepción aparente la
constituye la persistencia de sangrado vaginal en mujeres
anoréxicas que siguen una terapia hormonal de sustitución,
por lo general con pildoras contraceptivas). También pueden
presentarse concentraciones altas de hormona del crecimiento
y de cortisol, alteraciones del metabolismo periférico de la
hormona tiroidea y anomalías en la secreción de insulina.
e) Si el inicio es anterior a la pubertad, se retrasa la
secuencia de las manifestaciones de la pubertad, o incluso
ésta se detiene (cesa el crecimiento; en las mujeres no se
desarrollan las mamas y hay amenorrea primaria; en los
varones persisten los genitales infantiles). Si se produce
una recuperación, la pubertad suele completarse, pero la
menarquia es tardía.
Excluye:
Anorexia, falta de apetito (R63.0).
Anorexia psicógena (F50.8).
