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F44
Trastornos disociativos (de conversión)
Pérdida parcial o completa de la
integración normal entre ciertos recuerdos del pasado, la conciencia
de la propia identidad, ciertas sensaciones inmediatas y el control
de los movimientos corporales. Normalmente hay un considerable grado
de control consciente sobre qué recuerdos y qué sensaciones pueden
ser seleccionados por la atención inmediata y sobre qué movimientos
hay que llevar a cabo. Se acepta que en los trastornos disociativos
esta capacidad para ejercer un control consciente y selectivo se ha
perdido en un grado que puede variar de día en día o de hora en
hora. Por lo general, es muy difícil averiguar hasta qué punto parte
de los déficits funcionales están bajo un control voluntario.
El término "conversión" se utiliza
ampliamente para alguno de estos trastornos, e implica que
sentimientos no satisfactorios originados por los problemas y
conflictos que el enfermo no puede resolver se transformen de alguna
manera en síntomas.
El comienzo y la terminación de los
estados disociativos suele ser repentino y rara vez pueden ser
presenciados, excepto durante interacciones artificiales o
procedimientos tales como la hipnosis o la abreacción. La
transformación o la desaparición de un estado disociativo puede
limitarse al tiempo que duren estas intervenciones. Todos los tipos
de estados disociativos tienden a remitir al cabo de unas pocas
semanas o meses, en especial si su comienzo tuvo relación con un
acontecimiento biográfico traumático. Pueden presentarse estados más
crónicos (que a veces van surgiendo de un modo más lentamente
progresivo), en particular parálisis y anestesias, si el comienzo
está relacionado con problemas insolubles o dificultades personales.
Los estados disociativos que han persistido más de uno o dos años
antes de recibir atención psiquiátrica, suelen ser resistentes a los
tratamientos.
Los enfermos con trastornos
disociativos presentan a veces una negación llamativa de problemas o
dificultades personales que son obvios para los demás y cualquier
problema reconocido como tal, se atribuye a los síntomas
disociativos.
Pautas para el diagnóstico
a) Presencia de las
características clínicas ya especificadas en los trastornos
aislados (F44.-).
b) Ausencia después de las exploraciones clínicas
complementarias de un trastorno somático que pudiera explicar
los síntomas.
c) Evidencia de una génesis psicógena, en la forma de una
clara relación temporal con acontecimientos biográficos
estresantes y problemas o relaciones personales alterados
(aunque sean negados por el enfermo).
Incluye:
Histeria.
Histeria de conversión.
Reacción de conversión.
Psicosis histérica.
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