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F32
Episodios depresivos
En los episodios depresivos típicos
el enfermo que las padece sufre un humor depresivo, una pérdida de
la capacidad de interesarse y disfrutar de las cosas, una
disminución de su vitalidad que lleva a una reducción de su nivel de
actividad y a un cansancio exagerado, que aparece incluso tras un
esfuerzo mínimo. También son manifestaciones de los episodios
depresivos:
a) La disminución de la
atención y concentración.
b) La pérdida de la confianza en sí mismo y sentimientos
de inferioridad.
c) Las ideas de culpa y de ser inútil (incluso en las
episodios leves).
d) Una perspectiva sombría del futuro.
e) Los pensamientos y actos suicidas o de autoagresiones.
f) Los trastornos del sueño.
g) La pérdida del apetito.
La depresión del estado de ánimo
varía escasamente de un día para otro y no suele responder a cambios
ambientales, aunque puede presentar variaciones circadianas
características. La presentación clínica puede ser distinta en cada
episodio y en cada individuo. Las formas atípicas son
particularmente frecuentes en la adolescencia. En algunos casos, la
ansiedad, el malestar y la agitación psicomotriz pueden predominar
sobre la depresión. La alteración del estado de ánimo puede estar
enmascarada por otros síntomas, tales como irritabilidad, consumo
excesivo de alcohol, comportamiento histriónico, exacerbación de
fobias o síntomas obsesivos preexistentes o por preocupaciones
hipocondriacas. Para el diagnóstico de episodio depresivo de
cualquiera de los tres niveles de gravedad habitualmente se requiere
una duración de al menos dos semanas, aunque períodos más cortos
pueden ser aceptados si los síntomas son excepcionalmente graves o
de comienzo brusco.
Alguno de los síntomas anteriores
pueden ser muy destacados y adquirir un significado clínico
especial. Los ejemplos más típicos de estos síntomas "somáticos"
(ver Introducción, página 143) son: Pérdida del interés o de la
capacidad de disfrutar de actividades que anteriormente eran
placenteras. Pérdida de reactividad emocional a acontecimientos y
circunstancias ambientales placenteras. Despertarse por la mañana
dos o más horas antes de lo habitual. Empeoramiento matutino del
humor depresivo. Presencia objetiva de inhibición o agitación
psicomotrices claras (observadas o referidas por terceras personas).
Pérdida marcada de apetito. Pérdida de peso (del orden del 5 % o más
del peso corporal en el último mes). Pérdida marcada de la libido.
Este síndrome somático habitualmente no se considera presente al
menos que cuatro o más de las anteriores características estén
definitivamente presentes.
Incluye:
Episodios aislados de reacción depresiva.
Depresión psicógena (F32.0, F32.1 ó F32.2).
Depresión reactiva (F32.0, F32.1 ó F32.2).
Depresión mayor (sin síntomas psicóticos).
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