
Clasificación de trastornos mentales CIE-10
F30-39 Trastornos del humor
(afectivos)
La alteración fundamental en
estos trastornos es una alteración del humor o de la
afectividad, por lo general en el sentido de la depresión
(acompañada o no de ansiedad) o en el de la euforia. Este
cambio suele acompañarse de uno del nivel general de
actividad (vitalidad). La mayoría del resto de los síntomas
son secundarios a estas alteraciones del humor y de la
vitalidad o son comprensibles en su contexto. La mayoría de
estos trastornos tienden a ser recurrentes y el inicio de
cada episodio suele estar en relación con acontecimientos o
situaciones estresantes. Esta sección incluye los trastornos
del humor (afectivos) en todos los grupos de edad. Aquellos
que se presentan en la infancia y adolescencia se
codificarán por tanto también de acuerdo con las pautas que
siguen.
F30 Episodio
maníaco
Se especifican aquí tres
niveles de gravedad que comparten la exaltación del humor, y
el aumento de la cantidad y velocidad de la actividad física
y mental propias del individuo. Todas la subdivisiones de
esta categoría deben utilizarse sólo para episodios maníacos
aislados. En el caso de que haya episodios del trastorno del
humor (afectivos) anteriores o posteriores, ya sean
depresivos, maníacos o hipomaníacos, debe recurrirse al
trastorno bipolar (F31.-).
Incluye:
Trastorno bipolar aislado.
Episodio maníaco aislado.
F30.0 Hipomanía
La hipomanía es un grado
menor de manía (F30.1) en el que las alteraciones del humor
y del comportamiento son demasiado persistentes y marcadas
como para ser incluidas en el apartado de ciclotimia (F34.0)
pero a su vez no se acompañan de alucinaciones o ideas
delirantes. Hay una exaltación leve y persistente del ánimo
(durante al menos varios días seguidos), un aumento de la
vitalidad y de la actividad y por lo general, sentimientos
marcados de bienestar y de elevado rendimiento físico y
mental. También es frecuente que el individuo se vuelva más
sociable, hablador, que se comporte con una familiaridad
excesiva, que muestre un excesivo vigor sexual y una
disminución de la necesidad de sueño, pero nada de esto
tiene una intensidad suficiente como para interferir con la
actividad laboral o provocar rechazo social. En algunos
casos la irritabilidad, el engreimiento y la grosería pueden
sustituir a la exagerada sociabilidad eufórica.
Puede alterarse la capacidad de atención y concentración,
dando lugar a una imposibilidad para desarrollar con calma
actividades laborales, de entretenimiento o descansar
tranquilamente. No obstante, esto no suele impedir el
interés por actividades y empresas totalmente nuevas o por
gastos ligeramente excesivos.
Pautas para el
diagnóstico
Deben presentarse varias de
las características citadas más arriba de exaltación o de
alteración del estado de animo, y del aumento de la
vitalidad durante al menos varios días seguidos, en un grado
y con una persistencia mayor que la descrita para la
ciclotimia (F34.0). Una interferencia considerable con las
actividad laboral o social permite el diagnóstico de
hipomanía pero si la interferencia es grave o completa se
debe diagnosticar de manía (F30.1 o F30.2).
