
Clasificación de trastornos mentales CIE-10
F01 Demencia vascular
La demencia vascular (antes
llamada demencia arteriosclerótica) incluye a la demencia
multi-infarto, y se distingue de la demencia en la
enfermedad de Alzheimer por el modo de comienzo, las
características clínicas y la evolución. Lo más
característico es que haya antecedentes de ictus
transitorios, con breves trastornos de conciencia y paresias
o pérdidas de visión fugaces. La demencia puede también ser
consecutiva a una serie de accidentes vasculares agudos o
más rara vez a un único ataque apoplético mayor. Es entonces
cuando se manifiesta un cierto deterioro de la memoria y del
pensamiento. El comienzo de la enfermedad tiene lugar en la
edad avanzada. El cuadro suele ser brusco, como consecuencia
de un episodio isquémico aislado o la demencia puede ir
haciéndose presente de una manera más gradual. La demencia
es la consecuencia de los infartos del tejido cerebral
secundarios a una enfermedad vascular, incluida la
enfermedad vascular hipertensiva. Por lo general, los
infartos son pequeños y sus efectos son acumulativos.
Pautas para el
diagnóstico
Presencia de demencia.
Deterioro cognoscitivo, que suele ser desigual, de tal
manera que puede haber una pérdida de memoria, un deterioro
intelectual y signos neurológicos focales, mientras que la
conciencia de enfermedad y la capacidad de juicio pueden
estar relativamente conservadas. Un comienzo brusco, un
deterioro escalonado y la presencia de síntomas y signos
neurológicos focales aumenta la probabilidad del diagnóstico
de demencia vascular, cuya confirmación vendrá sólo, en
algunos casos, de la tomografía axial computarizada o en
último extremo de la neuropatología.
Otras características son: hipertensión arterial, soplos
carotídeos, labilidad emocional con distimias depresivas
pasajeras, llantos o risas intempestivas, episodios
transitorios de obnubilación de conciencia o de delirium, a
menudo provocados por nuevos infartos. Suele aceptarse que
la personalidad se mantiene relativamente bien conservada,
pero en algunos casos hay cambios evidentes de la misma,
apareciendo apatía o desinhibición o acentuación de rasgos
previos, tales como egocentrismo, actitudes paranoides o
irritabilidad.
Incluye: Demencia arteriosclerótica.
La demencia vascular puede coexistir con la de Alzheimer. En
este caso utilizar el código F00.2, como en los casos en los
que un accidente vascular surge sobre un cuadro clínico y
unos antecedentes que sugieren la presencia de una
enfermedad de Alzheimer.
F01.0 Demencia
vascular de inicio agudo
Se desarrolla por lo general
de un modo rápido tras una serie de ictus debidos a
trombosis vasculares, embolias o hemorragias. En casos
raros, la causa puede ser un único infarto de gran tamaño.
F01.1 Demencia
multi-infarto
Tiene un inicio más gradual
que la forma aguda, normalmente precedido de varios
episodios isquémicos menores que producen un número
creciente de infartos del parénquima cerebral.
Incluye: Demencia predominantemente cortical.
F01.2 Demencia
vascular subcortical
Generalmente la corteza
cerebral está indemne, lo cual contrasta con el cuadro
clínico, que puede parecerse mucho al de una demencia de la
enfermedad de Alzheimer (cuando se presenta una
desmielinización difusa de la sustancia blanca puede
utilizarse el término de encefalopatía de Binswanger).
Pueden existir antecedentes de hipertensión arterial y de
focos de destrucción isquémica en las zonas profundas de la
sustancia blanca de los hemisferios cerebrales.
F01.3 Demencia
vascular mixta, cortical y subcortical
Con componentes mixtos,
cortical y subcortical.
F01.8 Otra
demencia vascular
F01.9 Demencia
vascular sin especificación