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F98 Otros
trastornos de las emociones y del comportamiento de comienzo
habitual en la infancia y adolescencia
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F98.1 Encopresis no orgánica
Trastorno caracterizado por la
presencia reiterada de deposiciones voluntarias o involuntarias de
heces de consistencia normal o anormal, en lugares no adecuados para
este propósito, de acuerdo con las pautas socioculturales propias
del lugar. El trastorno puede ser la expresión de la continuidad de
una incontinencia fisiológica infantil, aparecer después de haber
adquirido el control de los esfínteres o consistir en la deposición
deliberada de heces en lugares no adecuados, aun cuando exista un
control normal de los esfínteres.
Pautas para el diagnóstico
Emisión inadecuada de heces, la
cual puede manifestarse de diferentes formas. En primer lugar, puede
ser la expresión de una enseñanza inadecuada del control de
esfínteres o de un fallo en el aprendizaje de dicha enseñanza, con
antecedentes de un continuo fracaso del control de los esfínteres.
En segundo lugar, puede ser expresión de un determinado trastorno
psicológico en el cual hay un control fisiológico normal de la
función, pero que por alguna razón hay un rechazo, resistencia o
fracaso a la aceptación de las normas sociales sobre el defecar en
los lugares adecuados. En tercer lugar, puede ser consecuencia de
una retención fisiológica por la impactación de las heces, con un
desbordamiento secundario y deposición de heces en lugares no
adecuados. Esta retención puede haber tenido origen en las
consecuencias de tensiones entre padres e hijos sobre el aprendizaje
del control de esfínteres, de la retención de heces a causa de una
defecación dolosa (por ejemplo, como a consecuencia de una fisura
anal) o por otras razones.
En algunas ocasiones la encopresis
puede ir acompañada de untar con heces el propio cuerpo o el medio
circundante y menos frecuentemente por manipulaciones o
masturbaciones anales. Con frecuencia se acompaña de algún grado de
trastorno de las emociones o del comportamiento. No es rara la
asociación de encopresis y enuresis, en este caso la codificación de
la encopresis tiene preferencia sobre la enuresis. A veces la
encopresis puede tener una etiología somática, como, por ejemplo,
una fisura anal o una infección gastrointestinal. La causa orgánica
es el diagnóstico a tener en cuenta si es una explicación suficiente
para la deposición fecal.
F98.2 Trastorno de la conducta
alimentaria en la infancia
Trastorno de la conducta
alimentaria con diversas manifestaciones que se presenta por lo
general en la infancia y en la niñez. Suelen implicar un rechazo a
la alimentación y representar variaciones extremadamente caprichosas
de lo que es conducta alimentaria normal, que se llevan a cabo en
presencia de la persona (de suficiente competencia) que cuida al
niño. Además hay ausencia de enfermedad orgánica. Puede acompañarse
o no de rumiación (es decir, de regurgitación repetida sin náuseas o
malestar gastrointestinal).
Pautas para el diagnóstico
Las dificultades menores en la
alimentación son muy frecuentes en la infancia y la niñez (en forma
de caprichos, supuesta falta o exceso de alimentación) y por sí
mismos no deben ser considerados como indicativos de este trastorno.
El trastorno se diagnosticará únicamente si su grado supera de un
modo claro a la media normal, si las características del problema
alimentario son cualitativamente anormales, o si el niño tiene una
clara tendencia a ganar o perder peso en un período de al menos un
mes.
Incluye: Trastorno de rumiación en
la infancia.
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