
Clasificación de trastornos mentales CIE-10
F84 Trastornos generalizados
del desarrollo
F84.3 Otro
trastorno desintegrativo de la infancia
Trastorno profundo del
desarrollo (distinto del síndrome de Rett) definido por la
presencia de una etapa previa de desarrollo normal antes del
comienzo del trastorno, por una fase bien definida de
pérdida de capacidades previamente adquiridas, que tiene
lugar en el curso de pocos meses y que afecta como mínimo a
varias áreas del desarrollo, junto con la aparición de
anomalías típicas del comportamiento social y de la
comunicación. Con frecuencia hay un período prodrómico de la
enfermedad poco definido, durante el cual el niño se vuelve
inquieto, irritable, ansioso e hiperactivo, a lo que sigue
un empobrecimiento y una pérdida del lenguaje y el habla,
acompañado por una desintegración del comportamiento. En
algunos casos la pérdida de capacidad tiene una progresión
continua (en general, cuando el trastorno se acompaña de una
alteración neurológica progresiva diagnosticable), pero con
mayor frecuencia el deterioro progresa sólo durante unos
meses, se estabiliza y más tarde tiene lugar una mejoría
limitada. El pronóstico es malo en general y la mayoría de
los individuos quedan afectados de retraso mental grave. No
hay certeza de hasta qué punto esta alteración es diferente
del autismo. En algunos casos, el trastorno puede ser
secundario a una encefalopatía, pero el diagnóstico debe
hacerse a partir de las características comportamentales.
Pautas para el
diagnóstico
Presencia de un desarrollo
aparentemente normal hasta al menos los dos años, seguido
por una clara pérdida de capacidades previamente adquiridas,
la cual se acompaña de un comportamiento social
cualitativamente anormal. Es frecuente que en estos casos
tenga lugar una regresión profunda o una pérdida completa
del lenguaje, una regresión en las actividades lúdicas, de
la capacidad social y del comportamiento adaptativo. Con
frecuencia se presenta además una pérdida del control de
esfínteres y a veces con un mal control de los movimientos.
Es típico que estos rasgos se acompañen de una pérdida de
interés por el entorno, por manierismos motores repetitivos
y estereotipados y por un deterioro pseudo-autístico de la
comunicación e interacción sociales. En algunos aspectos el
síndrome se parece a las demencias de la vida adulta, pero
se diferencia por tres aspectos claves: hay por lo general
una falta de cualquier enfermedad o daño cerebral
identificable (aunque puede presumirse algún tipo de
disfunción cerebral), la pérdida de capacidades puede
seguirse de cierto grado de recuperación, el deterioro de la
socialización y de la comunicación tiene rasgos
característicos, más típicos del autismo que del deterioro
intelectual.
Incluye:
Psicosis desintegrativa.
Síndrome de Heller.
Dementia infantilis.
Psicosis simbiótica.
Excluye:
Afasia adquirida con epilepsia (síndrome de Landau-Kleffner,
F80.3).
Mutismo selectivo (F94.0).
Esquizofrenia (F20.-)
Síndrome de Rett (F84.2).
