
Clasificación de trastornos mentales CIE-10
Trastornos mentales
orgánicos, incluidos los sintomáticos
La mayoría de los trastornos
mentales orgánicos pueden comenzar a cualquier edad, excepto
quizás durante la primera infancia. En la práctica, la
mayoría de estos trastornos tienden a empezar en la edad
adulta. Algunos de estos trastornos son aparentemente
irreversibles y progresivos y otros son transitorios o
responden a tratamientos específicos.
El uso del término "orgánico" significa que el síndrome
clasificado como tal puede ser atribuido a un trastorno o
enfermedad cerebral orgánico o sistémico diagnosticable en
sí mismo. El término "sintomático" se utiliza para los
trastornos mentales orgánicos en los cuales la afectación
cerebral es secundaria a un trastorno o enfermedad sistémico
extracerebral.
Para el diagnóstico de los trastornos de esta sección se
requiere, en la mayoría de los casos, hacer uso de dos
códigos: uno para el síndrome psicopatológico y otro para el
trastorno subyacente.
Demencia
La demencia es un síndrome
debido a una enfermedad del cerebro, generalmente de
naturaleza crónica o progresiva, en la que hay déficits de
múltiples funciones corticales superiores, entre ellas la
memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el
cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el
juicio. La conciencia permanece clara. El déficit
cognoscitivo se acompaña por lo general, y ocasionalmente es
precedido, de un deterioro en el control emocional, del
comportamiento social o de la motivación. Este síndrome se
presenta en la enfermedad de Alzheimer, en la enfermedad
vasculocerebral y en otras condiciones que afectan al
cerebro de forma primaria o secundaria.
La demencia produce un deterioro intelectual apreciable que
repercute en la actividad cotidiana del enfermo, por
ejemplo, en el aseo personal, en el vestirse, en el comer o
en las funciones excretoras. Este deterioro de la actividad
cotidiana depende mucho de factores socioculturales. Los
cambios en el modo como el enfermo desempeña su actividad
social, tales como el conservar o el buscar un empleo, no
deben de ser utilizados como pautas para el diagnóstico,
porque hay grandes diferencias transculturales y factores
externos que repercuten en el mercado laboral.
Si estuvieran presentes síntomas depresivos que no llegan a
satisfacer las pautas diagnósticas de episodio depresivo
(F32.0-F32.3) o si se presentaran alucinaciones o ideas
delirantes, puede recurrirse a un quinto carácter para
indicar cuáles de ellas son predominantes:
.X0 Sin síntomas adicionales.
.X1 Con predominio de ideas delirantes.
.X2 Con predominio de alucinaciones.
.X3 Con predominio de síntomas depresivos.
.X4 Con otros síntomas mixtos.
Pautas para el diagnóstico
Deterioro de la memoria que
afecta a la capacidad para registrar, almacenar y recuperar
información nueva. En estadios avanzados pueden también
perderse contenidos familiares y material aprendido en el
pasado. Hay además un deterioro del pensamiento y de la
capacidad de razonamiento, una reducción en el flujo de las
ideas y un deterioro del proceso de almacenar información,
por lo que al individuo afectado le resulta cada vez más
difícil prestar atención a más de un estímulo a la vez,
como, por ejemplo, tomar parte en una conversación con
varias personas. También hay una dificultad en cambiar el
foco de atención de un tema a otro. Para poder hacer un
diagnóstico claro de demencia, los síntomas y el deterioro
deben haber estado presentes por lo menos durante seis
meses.