Índice
Trastornos
mentales orgánicos, incluidos los sintomáticos
La mayoría de los trastornos
mentales orgánicos pueden comenzar a cualquier edad, excepto quizás
durante la primera infancia. En la práctica, la mayoría de estos
trastornos tienden a empezar en la edad adulta. Algunos de estos
trastornos son aparentemente irreversibles y progresivos y otros son
transitorios o responden a tratamientos específicos.
El uso del término "orgánico"
significa que el síndrome clasificado como tal puede ser atribuido a
un trastorno o enfermedad cerebral orgánico o sistémico
diagnosticable en sí mismo. El término "sintomático" se utiliza para
los trastornos mentales orgánicos en los cuales la afectación
cerebral es secundaria a un trastorno o enfermedad sistémico
extracerebral.
Para el diagnóstico de los
trastornos de esta sección se requiere, en la mayoría de los casos,
hacer uso de dos códigos: uno para el síndrome psicopatológico y
otro para el trastorno subyacente.
Demencia
La demencia es un síndrome debido a
una enfermedad del cerebro, generalmente de naturaleza crónica o
progresiva, en la que hay déficits de múltiples funciones corticales
superiores, entre ellas la memoria, el pensamiento, la orientación,
la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje
y el juicio. La conciencia permanece clara. El déficit cognoscitivo
se acompaña por lo general, y ocasionalmente es precedido, de un
deterioro en el control emocional, del comportamiento social o de la
motivación. Este síndrome se presenta en la enfermedad de Alzheimer,
en la enfermedad vasculocerebral y en otras condiciones que afectan
al cerebro de forma primaria o secundaria.
La demencia produce un deterioro
intelectual apreciable que repercute en la actividad cotidiana del
enfermo, por ejemplo, en el aseo personal, en el vestirse, en el
comer o en las funciones excretoras. Este deterioro de la actividad
cotidiana depende mucho de factores socioculturales. Los cambios en
el modo como el enfermo desempeña su actividad social, tales como el
conservar o el buscar un empleo, no deben de ser utilizados como
pautas para el diagnóstico, porque hay grandes diferencias
transculturales y factores externos que repercuten en el mercado
laboral.
Si estuvieran presentes síntomas
depresivos que no llegan a satisfacer las pautas diagnósticas de
episodio depresivo (F32.0-F32.3) o si se presentaran alucinaciones o
ideas delirantes, puede recurrirse a un quinto carácter para indicar
cuáles de ellas son predominantes:
.X0 Sin síntomas adicionales.
.X1 Con predominio de ideas delirantes.
.X2 Con predominio de alucinaciones.
.X3 Con predominio de síntomas depresivos.
.X4 Con otros síntomas mixtos.
Pautas para el diagnóstico
Deterioro de la memoria que afecta
a la capacidad para registrar, almacenar y recuperar información
nueva. En estadios avanzados pueden también perderse contenidos
familiares y material aprendido en el pasado. Hay además un
deterioro del pensamiento y de la capacidad de razonamiento, una
reducción en el flujo de las ideas y un deterioro del proceso de
almacenar información, por lo que al individuo afectado le resulta
cada vez más difícil prestar atención a más de un estímulo a la vez,
como, por ejemplo, tomar parte en una conversación con varias
personas. También hay una dificultad en cambiar el foco de atención
de un tema a otro. Para poder hacer un diagnóstico claro de
demencia, los síntomas y el deterioro deben haber estado presentes
por lo menos durante seis meses.