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ÍNDICE:
Psicología del trabajo y recursos humanos
Errores que te impiden tener
éxito en el trabajo
Las personas que tienen problemas con
las drogas o el alcohol y desean dejarlo, tienen una probabilidad de
éxito mucho mayor cuando reconocen, admiten, aceptan, y corrigen su
comportamiento contraproducente. No puedes salir adelante o alcanzar
tus metas, si te desvías de ellas debido a tus propios
comportamientos negativos.
Cualquier conducta repetida que
bloquee tus esfuerzos para lograr tus objetivos a largo plazo es
contraproducente. Así mismo, perderás competitividad si tienes
tendencia a afrontar los desafíos de un modo auto-derrotista,
mientras que tus compañeros afrontan y dominan las situaciones
estresantes de frente.
Los siguientes, son algunos
comportamientos comunes que puede que no sean tan destructivos como
las adicciones pero, a la larga y al repetirse en el tiempo,
resultan sumamente perjudiciales si no llegas a superarlos:
1. Postergar las tareas.
Un diseñador gráfico perfeccionista solía entregar sus trabajos
tarde, sin tener en cuenta que la puntualidad era algo tan
importante como la calidad de su trabajo. A menudo, el trabajo de
una persona no puede comenzar hasta que otra persona ha terminado y
entregado el suyo. Si sueles entregar los trabajos tarde con
demasiada frecuencia, los demás dejarán de confiar en ti, empezarán
a estar resentidos e intentarán pasarte por alto en la cadena de
trabajo.
2. No estar lo bastante
preparado. La idea de que lo que deseas vender es lo que la
gente desea comprar es un camino directo al desastre, a menos que
hayas investigado a fondo el mercado. No todo lo que a primera vista
parece ser una buena idea va a ser productivo y viable. Si deseas
ofrecer un producto o servicio, has de saber cómo desea el público
que sea ese producto o servicio; qué quieren de ti, cómo y cuándo.
3.
No aprender de tus errores. Las
personas con éxito no
cometen menos errores que quienes fracasan, pero no repiten sus
errores. En realidad aprendemos más de nuestros errores
que de nuestros éxitos, y no deberíamos pasar por alto esta valiosa
fuente de aprendizaje negándonos a aceptar nuestros errores y a
utilizarlos para mejorar. Por desgracia, necesitas admitir que te
has equivocado antes de que puedas aprender de esa equivocación.
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