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Psicología / Psicosomática


Clínica psicosomática del hipertiroidismo

 

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El paciente hipertiroideo desarrolla habitualmente estados de delirio que no parecen guardar relación con el hipertiroidismo. Presentan alucinaciones e ideas de persecución y hasta un 20% puede padecer un delirio franco con psicosis. Cuando se trata el hipertiroidismo con fármacos antitiroideos, yodo radiactivo o cirugía, estos pacientes siguen presentando los síntomas psíquicos, lo cual indica que existe un trastorno psicológico que probablemente predispone al paciente a padecer hipertiroidismo.


También se ha observado que los hipertiroideos son extremadamente dependientes de otras personas. Durante la infancia es habitual que hayan estado muy unidos a uno de sus padres, sobre todo a la madre, y la muerte de éste se sigue de largos periodos de depresión.


Weiner (1998) destaca las siguientes características de la personalidad hipertiroidea:


1. Asumir responsabilidades demasiado pronto. Por ejemplo, muchas pacientes tiroideas se han visto obligadas a sumir las responsabilidades domésticas de forma prematura.


2. Relaciones de dependencia con otra persona, generalmente con la madre (aunque se describen a sí mismas como personas maduras y autosuficientes).


3. Existencia de experiencias traumáticas en la infancia o adolescencia (pérdida de algún padre, inseguridad económica, familias excesivamente largas, etc.)

 

Mecanismos de acción: ¿Cómo actúan los estímulos psicológicos sobre la glándula tiroides para producir hipertiroidismo?

 

La glándula tiroides es muy sensible a los estímulos psicológicos, ya que éstos son capaces de incrementar la liberación de las hormonas tiroideas T3 y T4. Un posible mecanismo puede darse a través de los centros nerviosos que controlan la secreción de TSH por parte de la hipófisis. La TSH regula la síntesis y secreción de T3 y T4. Los estímulos psicológicos pueden modificar la actividad de los núcleos hipotalámicos que regulan la secreción de TRH (hormona liberadora hipotalámica).


Por otra parte, los estímulos psicológicos también estimulan otros sistemas neuroendocrinos, que pueden actuar directa o indirectamente sobre la liberación de TSH.


 Una vez que se ha iniciado la hipersecreción de T3 y T 4 por la influencia de factores psicológicos, la tiroides se vuelve hiperfuncional, desarrollándose el hipertiroidismo de forma definitiva.


A su vez, el aumento de hormonas tiroideas ejerce también una influencia sobre los síntomas psicológicos, incrementándolos (irritabilidad, labilidad emocional, insomnio, etc.)