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Psicología infantil
Psicología del desarrollo. Niñez temprana (3-6 años) |
Los problemas de salud en la niñez temprana
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Debido al uso de las vacunas,
muchas de las enfermedades que afectaban a los niños son
ahora raras, y los accidentes constituyen hoy en día la
principal amenaza.
En cambio, las enfermedades menores suelen ser parte de la
niñez. Tos, estornudos, dolor de estómago y nariz tapada son
síntomas que podemos observar con frecuencia en los niños.
Suelen durar entre 2 y 14 días y rara vez requieren atención
médica. Son enfermedades que ayudan a los niños a lograr la
inmunidad ante enfermedades más graves y por eso conviene
dejar que sigan su curso sin intervenir a no ser que sea
absolutamente necesario.
Los problemas respiratorios son comunes en la niñez. Entre
los tres y los cinco años de edad, los niños suelen tener de
siete a ocho resfriados al año. Más adelante, durante la
niñez intermedia padecen menos de seis resfriados al año. El
número es menor debido al desarrollo del sistema
respiratorio y el sistema inmunitario.
Los accidentes son muy comunes a estas edades. En promedio,
los niños se lastiman una vez cada tres horas: cuando juegan
con otros niños, cuando corren o saltan, cuando se caen,
etc. La mayor parte de estos golpes no son graves y se
olvidan con facilidad.
Los accidentes son la principal causa de muerte en la niñez,
sobre todo los accidentes de tráfico. Los niños que no están
protegidos en sillas adecuadas en los automóviles tienen 11
veces más probabilidad de morir en un accidente. Sin
embargo, los niños inquietos a menudo se rebelan y se niegan
a usar los cinturones de seguridad y los padres aceptan esta
negativa sin insistir. Un estudio realizado en Australia
encontró que educar a los niños de preescolar sobre la
importancia de usar los cinturones de seguridad tenía
mejores resultados que multar a los padres.
En segundo lugar, los
accidentes fatales ocurren dentro del hogar. Niños que se
caen en piscinas, en la bañera o por las escaleras, ingieren
sustancias venenosas, se queman, se atragantan con pequeños
objetos, se caen de los carros del supermercado, caen desde
sitios elevados, etc.
En los centros de cuidado, los niños suelen sufrir menos
lesiones que en sus casas y casi la mitad de las lesiones
que se producen en estos centros suceden en los campos de
juego. Esto puede solucionarse cubriendo los suelos con
materiales blandos que absorban los impactos, como madera
aglomerada o arena.
Los adultos que están a cargo del cuidado de niños han de
saber mantener un equilibrio entre darle al niño la libertad
que necesita para su correcto desarrollo y protegerlo de los
posibles daños.
Otro problema típico en la niñez es el hecho de chuparse el
dedo después de los seis años de edad. Hacia los seis años
de edad, los niños empiezan a perder los dientes de leche.
Incluso la caída del primer diente es importante para el
desarrollo de la mandíbula y de los dientes permanentes.
Estos dientes permanentes se ven afectados por el hábito de
chuparse el dedo. Si los niños no dejan de chuparse el dedo
antes de los seis años, sus dientes pueden verse afectados
para siempre.
El hecho de chuparse el dedo no es un indicativo de
problemas emocionales, sino más bien un hábito. A los niños
con más de cuatro años que se chupan el dedo puede
colocárseles un dispositivo dental que corrige cualquier
malformación de los dientes y además ayuda a acabar con este
hábito. Suele tener una efectividad de un 80%
