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Psicología / Psicología infantil


Psicología infantil

Psicología del desarrollo. Infancia y primeros pasos (0-3 años)

Desarrollo cognitivo: la inteligencia de los bebés

Por Ana Muñoz

 

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2. Subetapa 2. Reacciones circulares primarias.

 

Abarca desde el primer al cuarto mes. Una reacción circular primaria es un acto repetido y centrado en el cuerpo del bebé, que realiza para producir una sensación placentera, como chuparse el pulgar. Así, el bebé comienza a succionar cuando por azar mete el dedo en su boca. Como esto le resulta placentero, trata de repetir esa acción una y otra vez. Aprende a ajustar sus acciones para succionar el pulgar de un modo diferente a como succiona el pezón. El resultado es un esquema de succión reorganizado. En esta etapa también comienza a coordinar tipos de información sensorial diferente, como la vista y el oído. Por ejemplo, al oír la voz de la madre, vuelve la cabeza y comprueba que el sonido procede de la boca de la madre. El mundo del bebé comienza a tener sentido. Aún no han desarrollado el concepto de la permanencia del objeto, de modo que lo que desaparece de su vista, deja de existir.

 

Subetapa 3. Reacciones circulares secundarias.

 

Abarca de los 4 a los 8 meses. Las reacciones circulares secundarias son acciones intencionadas que repiten, pero no por simple gusto sino por alcanzar resultados más allá de su propio cuerpo. Por ejemplo, puede sacudir un sonajero para escuchar el sonido. Estas cosas ocurren primero por azar, y después aprende que puede hacer que sucedan. Por ejemplo, si realiza por azar un determinado gesto o sonido y sus padres le sonríen y hacen carantoñas, aprende a repetir este gesto o sonido.
 
 En esta etapa empiezan a alcanzar el concepto de permanencia del objeto. Por ejemplo, si tira un objeto, lo busca, pero si no lo ve, aunque sea parcialmente, deja de buscarlo y actúa como si no existiera.

 

Subetapa 4. Coordinación de esquemas secundarios.

 

Abarca desde los 8 a los 12 meses. Los bebés empiezan a utilizar lo aprendido en determinados contextos para aplicarlos a contextos diferentes. Es decir, hacen generalizaciones a partir de lo aprendido para resolver nuevos problemas.


Por ejemplo, puede utilizar, modificar y coordinar aprendizajes previos como agarrar, empujar o golpear, para tratar de sacar un objeto escondido en la mano de otra persona. El concepto de permanencia del objeto se desarrolla con rapidez. Sin embargo, si ve que mueven un objeto de un sitio a otro para ocultarlo, lo buscará en el primer sitio.