La fecundación
Fecundación
La fecundación es el proceso mediante
el cual el óvulo y el espermatozoide se fusionan para formar una
sola célula llamada cigoto. Tiene mayor probabilidad de ocurrir
entre los días 9 y 16 después del comienzo del periodo menstrual de
una mujer.
Una niña recién nacida posee ya al
nacer todos los óvulos de que dispondrá en su vida (cerca de
400.000)
La ovulación se produce cuando un
folículo del ovario se rompe y expulsa un óvulo. Generalmente, tiene
lugar cada 28 días. Este óvulo avanza a través de la trompa de
Falopio hasta el útero. Por lo general, la fecundación se produce
durante el espacio de tiempo que tarda el óvulo en pasar a través de
la trompa de Falopio.
El espermatozoide es una de las
células más pequeñas del organismo. Se producen en los testículos de
un hombre a una tasa de varios cientos de millones cada día y
son eyaculados con el semen durante el climax sexual. En una
eyaculación salen alrededor de 500 millones de espermatozoides.
Para que se produzca la fecundación,
deben entrar al menos 20 millones de espermatozoides al cuerpo de la
mujer de una sola vez. Cuando entran en la vagina, los
espermatozoides tratan de nadar a través del cuello cervical (la
entrada del útero) y de las trompas de Falopio, pero sólo una mínima
parte logra este objetivo.
El descubrimiento de receptores de
olor (como los presentes en la nariz) en los espermatozoides,
sugiere que son capaces de localizar el óvulo por su olor. Más de un
espermatozoide penetra el óvulo, pero sólo uno puede fecundarlo.
Si no se produce la fecundación, el
óvulo y los espermatozoides mueren. Los glóbulos blancos de la mujer
destruyen los espermatozoides muertos, mientras que el óvulo es
expulsado por la vagina.
Si el óvulo y es espermatozoide se
unen forman una nueva vida a la que transfieren su material
genético.
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