Psicología / Psicología infantil
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Psicología infantil
Educar a los hijos. |
Modificar comportamientos de baja
frecuencia, como mentir, robar, destruir propiedad ajena,
etc.
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Se trata de comportamientos
que no suelen suceder con asiduidad, de manera que no son
aptos para usar un programa de economía de fichas, como los
descritos anteriormente (ver índice). En estos casos, el
modo de proceder es el siguiente:
1. Asegúrate de que puedes observar la conducta que deseas
detener o de que puedes detectar indicios claros de que ha
tenido lugar, como encontrar en el dormitorio de tu hijo
objetos que no le pertenecen (cuando el problema a modificar
es su tendencia a robar).
2. Piensa con antelación en un castigo que consista en hacer
que realice alguna tarea tediosa, como fregar el suelo,
limpiar el garaje, etc. Es decir, una tarea que sea
trabajosa y que el niño nunca haría voluntariamente. Para
niños de seis o siete años, es recomendable que la tarea
dure unos 15 minutos, mientras que para niños mayores de
siete dure unos 30 minutos. Este castigo debe ser la única
consecuencia de su comportamiento; es decir, nada de
sermones, ni humillaciones, ni cachetes. Todo el peso del
castigo debe estar en la tarea seleccionada. No obstante, en
algunos casos será conveniente hacer también que se disculpe
si ha causado un daño a alguien o que repare el daño de
algún modo, como pagar el objeto que ha dañado (o una parte
del precio, según el dinero de que se trate). No elijas como
castigo hacer que haga algo que le has pedido en muchas
ocasiones pero nunca ha hecho. El objetivo es modificar su
comportamiento, no conseguir que finalmente haga algo a lo
que se ha negado una y otra vez. No conviene mezclar las
cosas. Tampoco uses como castigo ninguna tarea que deseas
fomentar en él o ella, como leer, escribir, hacer ejercicios
de matemáticas, etc. No es conveniente que vea estas cosas
como castigos.
3. Mantén la calma cuando le apliques el castigo.
4. Explícale lo que tiene que
hacer, por qué está siendo castigado (lo que ha hecho mal) y
de qué modo debería haberse comportado. Por ejemplo, si ha
robado algo dile: "A veces las personas desean tener cosas
que no tienen, pero en vez de robarlas, hay otras cosas que
puedes hacer, como decirme que tienes muchas ganas de tener
algo, ahorrar para conseguirlo, pedirlo prestado. Así que
cada vez yo descubra o tenga motivos para pensar que has
robado algo tendrás que hacer una tarea extra. Sé que no
quieres hacer estas tareas y yo tampoco quiero que tengas
que hacerlas, así que es mejor que no vuelvas a robar nunca
más."
5. Haz que haga la tarea inmediatamente. Cuanto más unido
esté el castigo a la conducta inadecuada, más efectivo es,
de modo que debe administrarse en cuanto suceda o, al menos,
en cuanto la descubras.
