
Sueño y problemas para
dormir
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Problemas para dormir
En ocasiones, los problemas de sueño
pueden indicar un problema emocional profundo. Si la alteración del
sueño es persistente debería llevarse al niño a un psicólogo. En
cambio, caminar o hablar dormidos es algo común y no conlleva ningún
peligro.
Terrores nocturnos y pesadillas
Comienzan a aparecer en la niñez
temprana. Los terrores nocturnos consisten en un despertar abrupto
en un estado de pánico. El niño puede gritar, sentarse en la cama,
respirar con rapidez y tener la mirada fija. Aunque en realidad no
está despierto, se puede tranquilizar fácilmente y a la mañana
siguiente no recuerda lo sucedido. Suelen presentarse dentro de la
hora siguiente al momento en que el niño se queda dormido
Los terrores nocturnos no suelen ser
un problema serio, no son señal de problemas emocionales y
simplemente pueden ser el efecto de un sueño muy profundo.
Las pesadillas suelen presentarse
hacia la mañana y se recuerdan de un modo muy vívido. Una pesadilla
ocasional no es motivo de preocupación pero si son
persistentes, y sobre todo si atemorizan al niño durante el día y lo
mantienen con ansiedad, pueden ser una señal de que se encuentra
sometido a demasiado estrés. Con frecuencia, cuando el tema del
sueño se repite, suele indicar la existencia de un problema
específico que el niño no puede resolver mientras está despierto y
sale a la superficie durante el sueño.
A veces, los problemas de sueño son
el primer síntoma que experimentan los niños que sufren abuso por
parte de los adultos.
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