
Las emociones en la niñez
temprana
Página 1
Página 2
Las emociones dirigidas hacia sí
mismos

A los cinco años, no es raro que los
niños no manifiesten ninguna culpa a pesar de saber que se han
portado mal. La culpa, al igual que el orgullo es una emoción
compleja que se dirige hacia uno mismo y que los niños pequeños no
suelen comprender.
La culpa está formada por una mezcla
de tristeza o pesar por un acto que va en contra de los propios
principios de la persona, junto con la ira hacia uno mismo por haber
realizado ese acto.
El orgullo es un mezcla de alegría
por dominar una destreza junto con la felicidad de que ese logro sea
apreciado por los demás.
Para poder sentir estas emociones es
necesario cierto nivel de desarrollo intelectual.
Página siguiente