Cómo influyen en los niños
los centros de
cuidado
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Desarrollo intelectual
Los niños entre dos y cuatro años de
edad que asisten a centros de cuidado tienden a lograr puntuaciones
más altas en test de inteligencia que los niños criados en casa. Sin
embargo, esta ventaja es solo temporal debido a que han aprendido
más rápido.
Los niños cuyas madres volvieron al
trabajo cuando tenían entre tres y seis meses de edad, obtuvieron
resultados inferiores con respecto a los niños cuyas madres los
habían dejado más tarde en los centros.
Cuando las personas que cuidan a los
niños les hablan con frecuencia para pedirles o darles información
antes que para controlar su comportamiento y animan a los niños para
que hablen entre ellos, los niños obtienen puntuaciones más altas en
pruebas de desarrollo del lenguaje.
Desarrollo social
Los niños que pasan la mayor parte de
su primer año de vida en centros de cuidado tienden a ser tanto o
más sociables que los niños que están en casa, confían en sí mismos,
tienen mejores logros y resuelven mejor los problemas. Estos niños
se sienten mejor en situaciones nuevas, son menos tímidos y menos
miedosos, tienen una mayor expresividad verbal y son más
colaboradores.
Un estudio realizado con niños que
ingresaron en centros de cuidado a una edad promedio de siete meses,
encontró que entre los cinco y los ocho años de edad estos niños
tenían más amigos y eran más afectuosos con ellos, tomaban parte en
más actividades extraescolares y eran más asertivos.
Estos niños suelen ser también más
desobedientes y menos amables con los adultos y a ser más
autoritarios y agresivos con otros niños, hablar más fuerte y ser más
bulliciosos. Esto puede ser debido a que estos niños son más
independientes y desean seguir su propio camino, pero aún no tienen
las habilidades para hacerlo adecuadamente.
La persona que está al cuidado de los
niños juega un papel muy importante. Cuando los niños en su etapa de
los primeros pasos se
sienten seguros con los maestros, más adelante son más sociables y
menos agresivos, y cuando se llevan bien con sus maestros tienden a
llevarse bien también con otros niños. En cambio, quienes a la edad
de preescolar son más dependientes de sus maestros, son después más
retraídos y agresivos. Por tanto, la relación entre maestro y niño
es importante.
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