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Psicología / Psicología infantil


Psicología infantil

Psicología del desarrollo. Niñez intermedia (6-12 años)

Desarrollo del autoconcepto y autoestima

Por Ana Muñoz

 

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Fuentes de autoestima

 

Según las investigaciones realizadas por Susan Harter, la autoestima procede de dos fuentes principales: lo competentes que se consideran los niños en aspectos que para ellos son importantes, y cuánto apoyo social reciben de otras personas.
 
Las principales fuentes de autoestima de los niños, por orden de mayor a menor importancia son las siguientes:
 
1. Aceptación y apoyo de personas importantes. El factor más importante que hace que los niños tengan una alta autoestima tiene que ver con lo bien que se siente el niño con las personas que son importantes en su vida: en primer lugar los padres y compañeros y luego los amigos y profesores.
 
2. Aspecto físico. Al evaluarse a sí mismos, los niños consideraban la apariencia física como el área más importante y se juzgaron a sí mismos según lo atractivos que se consideraban.
 
3. En tercer lugar se encuentra la aceptación social.
 
4. La competencia en el trabajo escolar, el comportamiento y la actividad atlética resultaron menos importantes
 
La presencia de una de estas fuentes no compensa la falta de otra. Por ejemplo, aunque una niña piensa que es importante ser guapa y lista y que ella es ambas cosas, su autoestima puede verse dañada si no se siente aceptada por su familia u otras personas importantes en su vida. O bien, si se siente aceptada por sus amigos y familia, pero piensa que es muy importante el deporte y que no es buena en eso, su autoestima puede verse también dañada
 
 Entre los siete y ocho años, los niños interiorizan emociones complejas, que antes no sentían, como el orgullo y la vergüenza. El grado de orgullo y vergüenza que sienten de sí mismos influye también en la opinión que tienen de ellos mismos.

 

Cómo son los padres de niños con alta autoestima

 

Los progenitores que tienen hijos con alta autoestima utilizan el llamado estilo de crianza democrático. Son padres que muestran amor y aceptación a sus hijos, al tiempo que son bastante exigentes en cuanto al desempeño académico y el buen comportamiento de los niños. Demuestran respeto por sus hijos y permiten la expresión individual dentro de unos límites bien definidos y claros.
 
Estos padres utilizan el premio más que el castigo y premian por el esfuerzo y la habilidad, más que por el resultado (es decir, por el esfuerzo y el trabajo en el estudio más que por la nota sacada). Además, tienen una elevada autoestima y vidas activas y productivas.
 
Al establecer normas claras y firmes permiten a los niños saber qué se espera de ellos, lo cual les ayuda a lograr control de sí mismos. Además, al funcionar dentro de un sistema de reglas aprenden a tener en cuenta las exigencias del mundo exterior.
 
Los padres que hacen exigencias a sus hijos demuestran que piensan que sus hijos son capaces de cumplirlas y que les darán suficiente atención y apoyo para lograrlo.

 


Bibliografía: Diane E. Papalia; Sally Wendkos Olds. A child's world. Infancy through adolescence. McGraw-Hill.

 

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