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Cómo disciplinar a niños entre uno y dos
años y medio
Existen varias técnicas que
puedes utilizar para manejar el comportamiento de los niños
más pequeños. Suele funcionar mejor cuando se usan
alternativamente diversas técnicas en vez de confiar siempre
en la misma. Elige una técnica y comprueba cómo funciona en
tu hijo. Si una técnica no funciona o deja de funcionar
prueba otra diferente:
Redirección. Utiliza el propio comportamiento de tu hijo,
pero dirigiéndolo para hacerlo más adecuado. Por ejemplo, si
está arrojando piedras o arena a otro niño, dale una pelota
para que la arroje y juegue con ese niño o contigo. Así,
seguirá arrojando objetos, que es lo que quiere hacer, pero
de un modo apropiado.
Distracción. En vez de centrar su atención en una actividad
similar, como en la redirección, aquí la centras en una
actividad diferente. Escoge actividades que sen diferentes u
opuestas a la que quieres evitar, ofreciéndole algo
entretenido que hacer, que le haga olvidarse de su anterior
comportamiento.
Consecuencias naturales. Cuando sea posible y razonable,
deja que tu hijo experimente las consecuencias de sus actos.
No trates de ahorrarle a tu hijo toda molestia o
frustración, porque forman parte de la vida y deberá a
prender a tolerarlas adecuadamente. Por ejemplo, "te dije
varias veces que cogieras tu juguete en el parque, ahora lo
has perdido".
Ignorar. Este método puede ser muy efectivo. Es el método de
elección con los berrinches, que suelen tener como objetivo
principal llamar tu atención para que hagas lo que ellos
quieren. En este caso, es preferible ignorarlo hasta que se
le pase y luego elogiarlo porque se le ha pasado. Puedes
usar esta técnica también con otros comportamientos a los
que es preferible no prestar atención, porque dicha atención
puede bastar para que se repita.
Tiempo fuera. Es una técnica que sirve para ayudarle a
controlar su comportamiento. Utilízala cuando está siendo
agresivo o está fuera de control. Dile lo que ha hecho mal y
porqué está mal y llévalo a la zona de tiempo fuera (por
ejemplo, una silla en el pasillo donde debe estar sentado
sin moverse un par de minutos o hasta que se calme; no es
necesario más tiempo).
Retirada de privilegios. Para usar esta técnica asegúrate de
que el niño/a entiende la relación entre causa y efecto.
Luego utiliza frases condicionales, como: "si sigues tirando
piedras nos iremos del parque ahora mismo". Utiliza frase
afirmativas, no negaciones; es decir, dile "si sigues
tirando piedras..." en vez de "si no dejas de tirar
piedras..." Esto es más fácil de entender. Sé firme; si le
has dicho que os iréis y sigue tirando piedras, cumple lo
que has dicho y llévatelo del parque; de lo contrario no te
tomará en serio.