
Las relaciones con otros
niños
Hermanos
Las relaciones entre hermanos sirven
a los niños para aprender a resolver conflictos. Tanto los lazos de
sangre como la cercanía física hacen que los niños sientan la
necesidad de reconciliarse después de una riña. Por tanto, aprenden
a expresar su ira o enfado sin romper la relación.
El hermano/a mayor tiende a ser más
dominante, propenso a atacar, intervenir, ignorar al pequeño o
gastarle bromas, mientras que el hermano/a pequeño tiende más a
discutir, razonar y halagar. Los niños suelen pelear más con
hermanos de su mismo sexo, sobre todo si son varones.
Con frecuencia, los niños mayores
cuidan de sus hermanos pequeños y los ayudan con sus tareas. Esta
ayuda suele ser más efectiva y aceptada por el niño cuando la
diferencia de edad entre ambos es de al menos cuatro años.
El juego
Jugar con otros niños les permite
estar en contacto físico y social con otras personas. El juego les
ofrece formas socialmente aceptables de competir entre ellos, gastar
energía y descargar su agresividad.
Sin embargo, en la actualidad, con el
predominio de los juegos basados en la tecnología, los niños
aprenden menos de la interacción. Los juegos de ordenador requieren
pocas destrezas sociales. Por otra parte, los deportes u otros
entretenimientos estructurados y guiados por un adulto, en los que
los niños han de atenerse a las reglas de los adultos en vez de
crear las suyas propias, impide a los niños esforzarse para buscar
modos de resolver sus asuntos, pues es el adulto el que resuelve las
disputas por ellos.
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