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Psicología / Psicología infantil


Psicología infantil

Psicología del desarrollo. Adolescencia (12-20 años)

Desarrollo físico

Por Ana Muñoz

 

Página 6

 

Maduración temprana y maduración tardía

 

Con frecuencia, los adolescentes se encuentran enfrascados en el conflicto entre encontrar su propia identidad y ser únicos, y el deseo de ser exactamente igual que sus amigos. Si algo aleja a un adolescente de su grupo se siente mal, y no es raro que se venga abajo si su madurez sexual llega mucho antes o mucho después que la de sus amigos. La época en la que se alcanza la madurez sexual puede tener efectos psicológicos:

 

Efectos en los varones

 

Los chicos que maduran rápido son más equilibrados, calmados, amables y populares entre sus compañeros; tienen una mayor tendencia al liderazgo y son menos impulsivos que los que maduran más tarde.
 
Por el contrario, quienes maduran más tarde que sus compañeros se sienten más desadaptados, rechazados y dominados; son más dependientes, agresivos e inseguros, se rebelan más contra sus padres y tienen un autoconcepto más bajo.
 
Por lo general, los chicos prefieren madurar pronto y los que lo hacen tienen una autoestima más alta. Son más musculosos y más fuertes que sus compañeros, son mejores en los deportes y tienen una imagen corporal más favorable. Además, tienen el mismo nivel de madurez que las chicas de su edad, lo cual les da una ventaja sobre los demás.
 
 Sin embargo, la maduración temprana también puede tener efectos negativos. Al parecer más maduros se exige a estos chicos que actúen con la madurez que aparentan y cuentan con menos tiempo para prepararse para los cambios de la adolescencia.

 

Efectos en las chicas

 

Por lo general, a las chicas no les gusta madurar antes que sus compañeras, sino que prefieren hacerlo al mismo tiempo que las demás.

 

Las chicas que maduran pronto tienden a ser menos sociables, expresivas y equilibradas, son más introvertidas y tímidas y tienen una actitud más negativa hacia la menarquia. Además, tienen una autoestima más baja y una imagen más negativa de su cuerpo. A veces, padres o profesores suponen que las chicas con cuerpos maduros son sexualmente activas, lo cual no tiene por qué ser cierto. Aún así, los adultos pueden tratarlas con más rigidez y desaprobación y otros adolescentes también pueden considerarlas sexualmente activas y someterlas a presiones para las que no están preparadas.
 
Además, estas chicas corren el peligro de unirse a chicos mayores o hombres jóvenes a una edad a la que son más susceptibles a sus manipulaciones. Por estos motivos, las chicas que maduran antes suelen alcanzar logros educativos y ocupacionales más bajos que sus compañeras en la edad adulta.

 


Bibliografía: Diane E. Papalia; Sally Wendkos Olds. A child's world. Infancy through adolescence. McGraw-Hill.

 

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