Según
los
resultados
de
un
estudio
realizado
con
animales,
el
extracto
de
calabaza
posee
efectos
similares
a
los
de
la
insulina,
que
podrían
ayudar
a
los
diabéticos
a
controlar
el
azúcar
en
sangre.
Investigadores
en
China
hallaron
que
los
animales
con
diabetes
inducida
farmacológicamente
y
tratados
con
extracto
de
calabaza
tenían
niveles
más
bajos
de
glucosa
en
sangre,
una
mayor
secreción
de
insulina
y
más
cantidad
de
células
beta
productoras
de
insulina
que
las
ratas
diabéticas
que
no
recibieron
el
extracto.
La
calabaza
se
usa
en
Asia
para
tratar
la
diabetes
y la
glucosa
alta.
Para
investigar
los
probables
mecanismos
de
acción
de
la
calabaza,
los
autores
alimentaron
ratas
diabéticas
y no
diabéticas
con
el
extracto.
Mientras
que
las
ratas
con
diabetes
tuvieron
un
41
por
ciento
menos
insulina
en
la
sangre
que
las
ratas
normales,
el
consumo
de
extracto
de
calabaza
durante
30
días
aumentó
un
36
por
ciento
el
nivel
en
sangre
de
la
hormona
reguladora
de
la
glucosa,
según
hallaron
los
investigadores.
Después
de
esos
30
días,
las
ratas
diabéticas
tuvieron
niveles
de
glucosa
en
sangre
similares
a
los
de
las
ratas
no
diabéticas.
El
porcentaje
de
células
productoras
de
insulina
en
el
páncreas
fue
del
59
por
ciento
en
las
ratas
normales
y
del
21
por
ciento
en
las
ratas
diabéticas,
pero
el
consumo
del
extracto
de
calabaza
lo
elevó
al
51
por
ciento
en
los
animales
diabéticos.
El
extracto
también
disminuyó
la
oxidación
celular,
lo
que
sugiere
que
los
efectos
antioxidantes
de
la
calabaza
habrían
influido
en
la
preservación
del
páncreas.
No
obstante,
aún
es
necesario
que
se
realicen
estudios
en
seres
humanos
para
poder
sacar
conclusiones
definitivas.