En las personas
que tienen diabetes
tipo 1, un poco de
peso adicional
podría estar
asociado a una
mejor salud
coronaria.
Según un
equipo de
investigadores de la
Facultad de ciencias
de la salud de la
Universidad de Pittsburgh, las
personas diabéticas
tienden a
desarrollar
enfermedad
cardiovascular a una
edad mucho más
temprana que los no
diabéticos. Las
complicaciones
cardiovasculares,
incluida la
enfermedad cardiaca,
constituyen la causa
principal de muerte
entre los
diabéticos.
Pero para
los que tienen
diabetes tipo 1, una
forma hereditaria de
la diabetes, "el
aumento de peso
podría ser el
reflejo de un buen o
mejor tratamiento
con la terapia de
insulina, algo que
podría explicar en
parte por qué los
participantes que
aumentaron peso con
el tiempo tuvieron
menores tasas de
mortalidad", dijo el Dr. Trevor Orchard,
profesor de
epidemiología en la
Facultad de
postgrados en salud
pública de la
Universidad de
Pittsburgh.
Orchard
y sus colaboradores estudiaron a
315 pacientes de
diabetes tipo 1 que
formaron parte del
estudio de la
epidemiología de las
complicaciones de la
diabetes, que empezó
en 1986 y que se
llevó a cabo durante
18 años. Se usaron
escáneres
para evaluar la
calcificación
arterial en los
pacientes, que
también fueron
evaluados para
determinar su índice
de masa corporal (IMC),
circunferencia de la
cintura, grasa
abdominal y grasa
debajo de la piel.
La acumulación de
calcio en la arteria
coronaria es un
marcador conocido
para la enfermedad
cardiaca.
En general, cuanto más grasa
tenía una persona,
más probable era que
tuviera
calcificación en la
arteria coronaria.
Sin embargo, entre
los dos tercios de
pacientes que tenían
calcificación, las
personas que tenían
más grasa también
tenían una
calcificación menos
severa.
Hubo algunos
hallazgos
específicos en
cuanto al sexo. Las
mujeres con más
grasa debajo de la
piel tenían menos
calcificación que
aquellas que tenían
menos grasa. Los
hombres con un IMC
más alto tenían
menos calcificación
que los más
delgados.
"Ésta no es una
recomendación firme
para que la gente
con diabetes tipo 1
aumente de peso,
pero sí plantea la
posibilidad de que
las recomendaciones
respecto al peso
para los diabéticos
tipo 1 puedan ser en
cierto modo
diferentes que las
de la población
general, y enfatiza
la compleja relación
entre la grasa
corporal y el riesgo
cardiovascular en la
diabetes", dijo
Orchard.