El consumo
prenatal de omega 3 puede elevar
la
capacidad mental del
bebé
Los hijos de mujeres
que consumen
suficiente ácido
graso omega 3
durante el embarazo
tendrían mayores
habilidades para
resolver problemas
en la infancia.
Investigadores
encontraron que los
bebés de nueve meses
cuyas madres habían
ingerido barras
fortificadas con
ácido
docosahexaenoico (DHA)
en el embarazo,
obtuvieron mejores
calificaciones en un
examen de las
capacidades de
resolución de
problemas que los
bebés de mujeres que
no habían tomado DHA.
El DHA es
uno de los
principales ácidos
grasos omega 3
presentes en
pescados grasos,
como el salmón, las
sardinas y el atún.
Dada la función
vital de la grasa en
el desarrollo del
cerebro, los
expertos recomiendan
que las mujeres
embarazadas consuman
300 miligramos
de DHA por día.
El estudio
incluyó a 29 mujeres
en la 24 semana de
gestación. Al azar,
la mitad de ellas
consumió una barra
de cereal
suplementada con 300
mg de DHA de aceite
de pescado, mientras
que el resto recibió
una barra con aceite
de maíz agregado
como grupo de
comparación. Las mujeres
comieron alrededor
de cinco barras
semanales.
Los bebés pasaron
por pruebas
estándares de
solución de
problemas y de
memoria a los nueve
meses. La resolución
de problemas midió
la capacidad de cada
bebé de recuperar un
juguete cubierto con
una manta.
Los
investigadores
hallaron que, en
general, los hijos
de las mujeres que
habían consumido DHA
obtuvieron mejores
resultados en esa
prueba que los bebés
del grupo de
comparación. No hubo
diferencias entre
ambos grupos en la
prueba de memoria.
No obstante, no se
sabe con claridad cómo
influirá en el
futuro ese mejor
rendimiento en la
solución de
problemas a los
nueve meses.
Estudios previos
hallaron que
consumir suplementos
con DHA en el
embarazo aportó una
ventaja en el
desarrollo infantil.
Una investigación
reveló que el
consumo de aceite de
pescado durante el
embarazo y los
primeros meses de
lactancia elevó el
coeficiente
intelectual de los
bebés a los 4 años
de edad.
Las mujeres
pueden superar
los 300 mg diarios de DHA si
comen un par de
sándwiches de atún
más una porción de
pescado graso, como
el salmón, por
semana. Sin embargo,
las mujeres
embarazadas y en
período de lactancia
deberían evitar
ciertos pescados
grasos porque
podrían tener altos
niveles de mercurio,
como el tiburón,
el pez espada, la
caballa y el
blanquillo.
Fuente:
American
Journal of Clinical
Nutrition, junio, 2007