En su estudio de laboratorio,
el doctor Michael B. Chancellor,
profesor de urología y ginecología de la Facultad de
medicina de la Universidad de Pittsburgh y sus colegas,
expusieron células normales y cancerosas de vejiga a dos
importantes componentes de catequinas del té verde, galato
de epigalocatequina (EGCG) y galato de epicatequina (ECG), y
luego expusieron las células al peróxido de hidrógeno.
Normalmente, el peróxido de hidrógeno daña o mata a las
células, pero el EGCG y el ECG ofrecieron una protección
significativa a las células. La concentración de los dos
tipos de catequinas se encontraban a niveles que pueden ser
obtenidos a través de una ingesta dietética normal,
apuntaron los investigadores.
"Descubrimos que las catequinas que se encuentran en el
té verde protegían tanto las células normales como las
cancerosas de la vejiga contra la inflamación cuando
exponíamos las células al peróxido de hidrógeno", afirmó en
una declaración preparada el Dr. Chancellor.
"Aunque se necesitan más estudios, los resultados indican
que los complementos herbales de té verde podrían ser una
opción de tratamiento para varias afecciones de la vejiga
causadas por lesión o inflamación", señaló.
El estudio estaba programado para ser presentado en la reunión anual de la American Urological
Association en Anaheim, California.