Una
investigación reciente muestra que los recuerdos se crean en el
cerebro del mismo modo como las células individuales
controlan sus genes durante el desarrollo embrionario.
En pruebas con
ratas, los investigadores Courtney Miller y David Sweatt de la
Universidad de Alabama en Birmingham concluyeron que un proceso
conocido como metilación del ADN desempaña un papel importante
en la creación de recuerdos.
Durante la
metilación del ADN, las moléculas llamadas grupos metilos se
unen a los genes y los desactivan. Por otro lado, una falta de
grupos metilos significa que los genes permanecen activados. Las
células usan la metilación durante el desarrollo embrionario
para desactivar ciertos genes de manera que las células puedan
especializarse a medida que se transforman en células de
diversos tipos.
El estudio de
Birmingham encontró que la metilación era necesaria para que las
ratas formaran recuerdos y que el nivel de metilación controlaba
directamente la actividad de genes que suprimen o promueven la
función de memoria.
Los
investigadores se centraron en un gen que promueve la memoria
llamado reelina y en un gen que suprime la memoria llamado
proteína fosfato 1.
"Hasta donde
sabemos, este es el primer estudio en presentar evidencia de que
la metilación del ADN, que una vez se pensaba que era un proceso
estático después de la diferenciación celular, no sólo es
regulada dinámicamente en el sistema nervioso adulto, sino que
desempeña un papel integral en la formación de recuerdos",
escribieron los autores del estudio publicado en la edición del
15 de marzo de Neuron.
El hallazgo
podría ayudar a mejorar la comprensión sobre algunos trastornos
cerebrales, entre ellos la esquizofrenia y el autismo, añadieron
los investigadores.