Al menos el 70
por ciento de los nuevos medicamentos introducidos en el mercado
estadounidense en los últimos 25 años provienen de la
naturaleza, a pesar del uso de técnicas sofisticadas para
diseñar productos en el laboratorio.
Una
investigación indica que un enfoque nuevamente orientado a la
naturaleza arrojaría mejores posibilidades en la búsqueda de
nuevos fármacos
El
descubrimiento de medicamentos alcanzó su mínimo en el 2004, con
la introducción de sólo 25 compuestos únicos, conocidos como
nuevas entidades químicas, dijo David Newman, quien preside el
área de productos naturales del Instituto Nacional del Cáncer en
Estados Unidos. "Los farmacéuticos comenzaron a fabricar
bibliotecas de cientos de miles a millones de compuestos. Pero
eran compuestos simples", dijo Newman en una entrevista
telefónica. "La madre naturaleza no genera compuestos simples.
La madre naturaleza quiere compuestos que encajen en lugares
específicos".
Newman
relaciona la escasez de desarrollo de nuevos medicamentos en los
laboratorios estadounidenses con el alejamiento de la naturaleza
como principal fuente de compuestos farmacológicos.
"Wyeth y Merck
son los únicos dos manufactureros de Estados Unidos de esa
envergadura que aún emplean productos naturales como una de sus
fuentes de búsqueda de medicamentos", expresó Newman.
El estudio
halló que más de dos tercios de todos los fármacos descubiertos
en el último cuarto de siglo surgieron de la naturaleza.
Newman y su
colega Gordon Cragg revisaron los orígenes de los nuevos
medicamentos desarrollados en el último cuarto de siglo y
descubrieron que pese a la introducción de herramientas de alta
tecnología, los productos naturales siguen siendo la inspiración
para la mayoría de los fármacos.
La aspirina
fue obtenida originalmente de un sauce, mientras que el fármaco
Taxol, ampliamente usado en el tratamiento de quimioterapia, fue
derivado del tejo, un árbol de la zona del Pacífico.
"A pesar de
que se fabrica de modo diferente en la actualidad, es
absolutamente idéntico al material que proviene del tejo",
explicó Newman.
De la misma
forma, el irinotecan, una quimioterapia estándar que
interfiere con el crecimiento de las células cancerosas en el
cáncer de cólon, y el topotecan, usado en los cánceres de ovario
y de pulmón, son modificaciones del árbol Camptotheca acuminata,
originario de China.
De hecho,
Newman y Cragg hallaron que alrededor de la mitad de los
fármacos contra el cáncer introducidos desde la década de 1940
son productos naturales o medicinas derivadas directamente de un
producto natural.
El
investigador manifestó que el advenimiento de nuevas técnicas de
descubrimiento de fármacos, como la química combinada en la
década de 1990, hizo que muchos de los recursos de los
laboratorios se apartaran de una fuente rica en compuestos
farmacológicos nuevos, como es la naturaleza.