El estudio
halló que cuando los empleados de la cafetería les preguntaban a
los estudiantes de nivel primario si querían fruta o zumo con el
almuerzo, los pequeños elegían una u otro, y la mayoría de ellos
consumió lo que eligió.
La doctora
Marlene B. Schwartz, del Departamento de Psicología de la Yale
University, en New Haven, Connecticut, publicó los resultados
del estudio en International Journal of Behavioral Nutrition and
Physical Activity.
En el estudio,
una escuela primaria en Connecticut puso en práctica una
intervención simple para alentar a los alumnos a elegir las
frutas al hacer que el personal de la cafetería le preguntase a
cada chico: "¿Quieres fruta o zumo?"
El consumo de
frutas en el almuerzo se comparó con el de chicos en una escuela
"control" del mismo distrito y donde se puso a disposición de
los alumnos la misma cantidad de frutas y zumos de frutas, pero
presentada de manera tradicional.
A los dos
días, Schwartz observó que el 90 % de los estudiantes de la
escuela donde se realizó la intervención había optado por una
fruta o zumo de fruta frente al 60 % en la escuela control. En
ambos lugares, alrededor del 80 % de los chicos que eligieron
una fruta la comieron.
Sin importar
si los resultados del estudio afectan la política alimenticia de
las escuelas, Schwartz sostuvo que sí demuestran que con un poco
de aliento los chicos comerán frutas. De modo que los padres
deberían tenerlas a mano.
"Con sólo
tenerlas a la vista aumentan las posibilidades de comerlas",
dijo Schwartz.