El trastorno de pánico se caracteriza por ataques
de pánico repetidos que consisten en una sensación de miedo
intenso sin motivo aparente y con síntomas físicos,
palpitaciones, mareos
y falta de aire.
Suele aparecer junto con la agorafobia, que es el temor a
tener un ataque de pánico en situaciones donde puede resultar
difícil recibir ayuda, de manera que evitan ciertos lugares
públicos y las multitudes.
En un estudio en el que
participaron 60 adultos que tenían ataques de pánico, los investigadores
hallaron que aquellos que recibían educación, consejos vía internet y llamadas
telefónicas semanales experimentaron un alivio más duradero de sus síntomas.
Dada la naturaleza del trastorno, los pacientes con pánico y agorafobia no
suelen asistir a sesiones de terapia psicológica. El nuevo estudio publicado en
American Journal of Psychiatry sugiere que internet puede ser un camino para
llegar a ellos.
"La idea principal es reducir la barrera para buscar tratamiento, de modo que
las personas que tienen mucho miedo de ir a la consulta puedan recibir terapia a
pesar de su incapacidad de viajar", explicó el doctor Per Carlbring, profesor
asociado de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Linkoping en
Suecia.
No obstante, Carlbring explicó que en Suecia se está
estudiando el potencial de la terapia a través de internet de forma rutinaria.
Para el estudio, el equipo dividió al azar a los 60 pacientes en dos grupos:
uno recibió la terapia vía internet y el otro se incluyó en una lista de espera
de tratamiento.
El primer grupo recibió
terapia cognitiva conductual on-line, mediante
páginas de internet interactivas; al final de cada uno de los 10 módulos
educativos, los pacientes respondieron preguntas que evaluó el terapeuta. Los participantes también hablaron por teléfono con el especialista una vez
por semana.
Tras 10 semanas de terapia, los investigadores hallaron que tres cuartos de
los pacientes ya no cumplían con los criterios de diagnóstico del trastorno de
pánico. Y nueve meses después, los pacientes mantenían la mejoría, que incluía
un menor nivel de ansiedad, depresión y síntomas físicos.
En un estudio previo con 49 pacientes, los investigadores observaron que la
terapia vía internet era tan efectiva como las sesiones en el consultorio.
Después de un año, el 90 por ciento de los pacientes no tenían trastorno de
pánico, indicó Carlbring.