Según informan investigadores canadienses,
los niños con factores de riesgo para la enfermedad cardiaca (como obesidad,
hipertensión, diabetes hipercolesterolemia) ya muestran indicaciones de
acumulación grasa en sus arterias que podrían causar ataques cardiacos
cuando sean adultos,
"La prevención primaria de la enfermedad cardiaca debe comenzar en la
niñez. Necesitamos comenzar a evaluar y tratar los factores de riesgo para
la enfermedad cardiaca en los niños", aseguró en una declaración preparada
la Dra. Sanaz Piran, investigadora y residente de medicina interna en la
Universidad McMaster de Hamilton, Ontario.
Piran y sus colegas revisaron datos de 3,630 niños entre los 5 y 18 años
de edad que participaron en 26 estudios en Australia, Finlandia, Italia, los
Países Bajos, Noruega y los Estados Unidos. Estos estudios usaron métodos no
invasivos para medir el flujo sanguíneo arterial y el grosor de las paredes
arteriales en los niños con y sin factores de riesgo para enfermedad
cardiaca. En muchos casos, los niños con factores de riesgo para la enfermedad
cardiaca mostraban señales precoces de aterosclerosis.
Estos hallazgos subrayan
la necesidad de que los padres y médicos prevengan y traten los factores de
riesgo cardiovascular en los niños, afirmaron los autores. "La dieta y el ejercicio son especialmente importantes para controlar el
creciente problema de obesidad infantil", señaló Piran.
"La obesidad pone a los niños en riesgo de hipertensión arterial,
diabetes e hipercolesterolemia. Las dietas de los niños han cambiado
dramáticamente, influenciadas por los comerciales de televisión y la
conveniencia de la comida rápida", apuntó. "Los niños comen demasiados
alimentos grasos y procesados. Los padres necesitan involucrar a sus hijos
en actividades regulares de ejercicio y reducir las comidas grasas,
enfatizando alimentos saludables como las verduras".
Los padres no deben fumar en presencia de sus niños y, si hay
antecedentes de colesterol alto en la familia, los niveles de colesterol de
los niños deben ser evaluados, aconsejó Piran.
"Las mismas cosas que recomendamos a los adultos deben ser recomendadas a
los padres para sus hijos. Tiene que haber un método orientado a la familia
para la prevención cardiovascular y para resolver estos factores de riesgo",
añadió.
Fuente:
HealthDay,
noviembre, 2006