En un seguimiento a 16 años de más de 68.000 mujeres estadounidenses,
los investigadores hallaron que aquellas que dormían más cada noche tendían a
engordar menos al llegar a la mitad de la vida.
Es más, durante el estudio, las mujeres que dormían 5 horas eran un
tercio más propensas a aumentar mucho más de peso (15 kilos o más) que
aquellas que dormían 7 horas.
Estos resultados se suman a la
evidencia disponible de que los hábitos de sueño influyen en el peso
corporal.
Aunque se desconocen los motivos
exactos, algunos estudios sugieren que la falta
de sueño altera a las hormonas que regulan el apetito y el metabolismo.
La investigación fue dirigida por el doctor Sanjay R. Patel, de Case
Western Reserve University, en Cleveland. Junto con su equipo, Patel analizó
datos del Nurses' Health Study, un seguimiento a 30 años de la salud de
miles de enfermeras.
En promedio, las mujeres que en 1986 dijeron que dormían 5 horas o menos
por noche aumentaron más de peso en los siguientes 16 años que aquellas que
dormían 7 ó más horas por noche.
Aunque el efecto fue modesto, aun un pequeño aumento de peso puede
influir mucho en la salud, sugiere el equipo. Por ejemplo, 4,5 kilos extra
demostraron duplicar el riesgo de diabetes.
Y en algunos casos, el aumento de peso fue alto. Las mujeres con
privación del sueño eran más propensas a aumentar unos 13,60 kilos y tenían
un 15 por ciento más de probabilidades de ser obesas a medida que
envejecían.
Los investigadores agregan que el responsable de ese aumento de peso no
sería el consumo de calorías extras porque las mujeres que dormían menos
también comían menos. Tampoco pareció influir la diferencia en la cantidad
de actividad física.
Cualquiera sea el motivo, los nuevos resultados
sugieren que dormir 7 horas o más por noche ayudaría a prevenir el aumento
de peso de la mitad de la vida.