Para muchas
personas con anorexia nerviosa, el hambre a la que se someten
tiene un significado y un sentido real en sus vidas.
"Por lo tanto, los tratamientos de esa
conducta que subestiman el significado que los pacientes le atribuyen a la
enfermedad tienden a causar rebrotes del trastorno", dijo a Reuters Health
el doctor e investigador Ragnfrid H. Nordbo, del Instituto Noruego de Salud
Pública, en Oslo.
Un equipo dirigido por Nordbo realizó un
estudio de las percepciones de 18 mujeres con anorexia nerviosa.Todas las
participantes, de 20 a 34 años, se sometieron a entrevistas exhaustivas.
"La mayoría de las pacientes anoréxicas
atribuyen significado al trastorno", explica Nordbo.
Los autores identificaron ocho "constructos"
básicos con funciones centrales en el refuerzo de la anorexia nerviosa:
seguridad, evasión, fuerza mental, autoconfianza, identidad, atención,
comunicación y muerte.
El constructo de seguridad le atribuye a
la anorexia una vía para obtener una estructura, estabilidad y organización,
mientras que el de evasión facilita un camino para escapar de las emociones
negativas y dañinas.
Los constructos de fuerza mental (poder
interior), autoconfianza (sentirse reconocido y merecedor de cumplidos) e
identidad (lograr una nueva identidad) están interrelacionados y
alimentarían el comportamiento anoréxico.
Del mismo modo, el constructo de atención
considera a la anorexia como una forma de recibir cuidados y atención de los
demás. Evocar la atención es también una de las características del
constructo de comunicación (comunicar dificultades).
El octavo constructo, la muerte, es decir
el deseo de morirse de hambre, es de alguna manera nuevo, indicaron los
autores, en cuanto a que "la investigación sistemática no logró aún
describir la anorexia nerviosa como un método intencionado de muerte".
"Los psicólogos que no toman en cuenta
esas intenciones son propensos a obtener resistencia y, tarde o temprano,
fallar con el tratamiento", escribieron los investigadores.
"Por lo tanto, destacamos la importancia
de alentar a los pacientes a expresar sus valores personales y a explicar
cómo el trastorno alimentario los nutre y compromete", explica el equipo de
Nordbo.