Las personas con cierto tipo de daño cerebral
desarrollan nuevas habilidades artísticas durante la enfermedad. Una mirada del
"antes y después" al trabajo artístico de uno de esos pacientes proporciona
algunas pistas de qué es lo que sucede en ese momento.
El trastorno conocido como degeneración frontotemporal (DFT) ocurre cuando se
deterioran áreas de los lóbulos frontal y temporal del cerebro, lo que produce
demencia.
Existen estudios sobre personas sin habilidades artísticas que se
transformaron en artistas visuales talentosos tras desarrollar la DFT.
Sin embargo, se desconoce si la atrofia cerebral libera un talento dormido o
si la enfermedad dispara de algún modo la expresión artística.
Para investigarlo, un equipo dirigido por la doctora Valeria Drago, de la
University of Florida en Gainesville, estudió el arte de una mujer que había
sido artista antes de desarrollar DFT.
A medida que empeoraba la condición de la mujer, mejoraba su técnica, aunque
disminuía el poder emocional del trabajo, halló el equipo.
"Pudimos seguir realmente cómo las pinturas cambiaron después de la
enfermedad", dijo Drago a Reuters Health en una entrevista.
Los investigadores reunieron 40 pinturas de la artista, incluidas varias del
período anterior a la aparición de los síntomas, algunas del principio de los
síntomas y otras de la paciente "ya sintomática".
Luego, entrenaron a 18 hombres y mujeres para evaluar seis cualidades
artísticas y les pidieron que calificaran a todas las pinturas según esas
cualidades.
Las calificaciones de la habilidad artística de las pinturas aumentaron con
el avance de la enfermedad, pero bajó la nota por el "efecto evocativo" y de
"cierre". El efecto evocativo es la capacidad que tiene una obra de provocar una
reacción emocional, mientras que el cierre es la sensación de que la obra está
terminada y completa.
El equipo destacó que la DFT deja relativamente intactas las partes del
cerebro involucradas en la capacidad de dibujar, pintar y otras habilidades.
Los investigadores señalaron además que los pacientes con DFT tendrían dañado
el sistema límbico, una red interna del cerebro fundamental para procesar las
emociones. Ese daño afectaría la capacidad de un artista de hacer pinturas
emotivas o graficar las emociones.