Los hombres obesos son más propensos que los
delgados a ser
infértiles, según un estudio que analizó cómo
el peso corporal de un hombre influye en la fertilidad de la pareja.
Por cada 10 kilos de más, la fertilidad de un hombre se reduce un 10 por ciento,
escribió el doctor Markku Sallmen, del Instituto Finlandés de Salud Ocupacional
en Helsinki, y sus colegas del Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental
(NIEHS) en Carolina del Norte.
Los resultados del trabajo fueron publicados en la edición de septiembre de
la revista Epidemiology.
Los científicos estudiaron a parejas que participaban en el Agricultural
Health Study y que habían intentado tener un hijo en los últimos cuatro años. El
análisis quedó limitado a las parejas en las que la mujer era menor de 40 años.
Los investigadores compararon el índice de masa corporal (IMC) de los
hombres, una medida del peso en relación con la altura, con la tasa de éxito de
los embarazos.
Un IMC superior a 25 se considera sobrepeso. La infertilidad se definió como
la imposibilidad de lograr un embarazo después de 12 meses de relaciones
sexuales sin protección.
La fertilidad fue menor entre los hombres con IMC mayor a 26 puntos y
disminuía a medida que el IMC aumentaba.
Por cada tres puntos de aumento en el IMC, el riesgo de infertilidad
aumentaba un 12 por ciento.
Existen distintos mecanismos por los cuales el
sobrepeso afecta la fertilidad masculina, explica Sallmen. Por ejemplo, la obesidad reduciría la concentración/cantidad de
espermatozoides, alteraría el equilibrio hormonal y aumentaría la temperatura
escrotal, o los hombres con sobrepeso podrían simplemente tener menos libido y
menos relaciones sexuales que los hombres con peso normal.
El estudio no puede confirmar esas cuestiones y tampoco determinar si la
pérdida de peso restablecería la fertilidad, agregó Sallmen.
El equipo asegura que los resultados del estudio deberían considerarse como
un primer paso en la evaluación de la relación entre el sobrepeso, la obesidad y
la fertilidad masculina.