Incentivar a las personas a lavarse las manos
puede disminuir cerca de un 30 por ciento la tasa de
diarrea, lo que permitiría salvar muchas vidas.
Una revisión de 14 estudios distintos mostró que tanto en
los países ricos como en los pobres y en las escuelas,
hospitales y otros lugares, lavarse las manos es un modo
sencillo de detener las infecciones que producen diarrea.
"Este es un beneficio enorme. Para las personas en zonas
de bajos ingresos, este efecto es comparable al de brindar
acceso a agua potable", señaló la doctora
Regina Ejemot, de la Universidad de Calabar en Nigeria,
directora del estudio.
"El
desafío es encontrar formas de promover la limpieza de las
manos, así como también establecer ensayos a largo plazo que
prueben si esa buena práctica se ha vuelto parte de la vida
de las personas", agregó.
Ejemot y sus colegas revisaron varios estudios publicados
en Cochrane Collaboration, una revista que se especializa en
la revisión de importantes investigaciones científicas y
médicas para obtener un mejor cuadro de situación de cada
tema.
La diarrea causa la muerte de unos 2,2 millones de
personas al año, según estimaciones de la Organización
Mundial de la Salud (OMS). La mayoría de los casos se
producen en niños que viven en países de bajos y medianos
ingresos.
Los gérmenes que causan la diarrea se encuentran en el
intestino y se expanden a través de la contaminación con
excremento en las manos y el agua.
Varias investigaciones han demostrado que incentivar a
niños y adultos a lavar sus manos después de ir al baño
puede ser de gran utilidad.
"Lavarse las manos puede disminuir los episodios de
diarrea aproximadamente en un 30 por ciento", escribió el
equipo.